REGIONES:

Enmiendas al Código Penal amenazan libre expresión, dice el IPI

El Parlamento búlgaro adoptó cambios al Código Penal que introdujeron penas de cárcel para periodistas y escritores que instiguen al odio, la discriminación o la violencia, y se podrían usar para imponer controles a los medios, afirma la South East Europe Media Organisation (Organización de Medios de Comunicación del Sureste Europeo, SEEMO), una organización afiliada al International Press Institute (Instituto Internacional de Prensa, IPI).

Aunque la ley anterior sólo cubría la discriminación racial, los cambios permiten la posibilidad de sentencias de cárcel de uno a cuatro años para periodistas condenados de instigar al odio, discriminación o violencia por raza, etnia, nacionalidad, religión, orientación sexual, estado civil, estado social o discapacidad.

Ognian Zlatev, director del Centro de Desarrollo de medios de Bulgaria, informó a la SEEMO que las enmiendas podrían ser un intento de imponer controles a los medios e Internet. La apresurada adopción de las enmiendas, sin un debate público previo, podría deberse a las elecciones municipales y presidenciales búlgaras que se celebrarán este año, especuló.

El SEEMO dijo que condena el discurso del odio y discriminación pero también le preocupa el impacto de que se encarcele a los periodistas y la forma en que los tribunales podrían interpretar las acusaciones de discriminación, un concepto que no está definido en la ley búlgara.

"La experiencia nos muestra que se podría abusar de los fallos judiciales en este campo. En consecuencia, los periodistas podrían recurrir a la autocensura", declaró la organización.

En lugar de eso, los periodistas deberían aplicar la autorregulación para controlar y prevenir la retórica discriminante, agregó el SEEMO.

La representante de libertad de los medios para la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, Dunja Mijatović, advirtió al ministro de Relaciones Exteriores de Bulgaria que las enmiendas podrían restringir la libertad de medios. "Es muy importante encontrar maneras eficaces de enfrentar el discurso del odio sin poner en peligro la libre expresión y asegurar que se pueda expresar la crítica legítima", admitió en una carta. "Encarcelar a periodistas por sus informes es excesivo e infringe las normas internacionales sobre libre expresión".

El SEEMO además expresó inquietud por las enmiendas que limitarán el acceso al Registro Mercantil de Bulgaria. "Según las nuevas disposiciones, los periodistas no tendrán libre acceso a una importantísima fuente de información, que ya se ha empleado para descubrir la corrupción y las irregularidades en las compañías", lamentó el SEEMO.

El secretario general del SEEMO Oliver Vujovic afirmó "Espero que las nuevas enmiendas no se usen para promover la censura ni impedir a los periodistas escribir sobre cuestiones de interés público".

Además del restrictivo entorno legislativo de Bulgaria, los críticos señalan problemas de concentración de medios y que los periódicos son más vulnerables a las influencia políticas y financieras.

En semanas recientes, el SEEMO criticó además la decisión de las autoridades búlgaras de negar a los periodistas de Macedonia permiso para ingresar a Bulgaria para cubrir una conmemoración de la muerte de Yane Sandanski. Sandanski encabezó un movimiento de resistencia contra el Imperio Otomano. Los búlgaros y macedónicos étnicos están en desacuerdo sobre su origen étnico y cada grupo lo reclama como propio.

Último tweet:

[4 de 4] De cara al futuro: IFEX armó guías de recursos especiales de @UN diseñadas para luchar contra la impunidad: http://t.co/4VsbhI4y1r