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Estudio de caso: Maximizar el impacto: misión conjunta de tres miembros de IFEX a Filipinas

El 24 de marzo de 2005, Marlene Garcia-Esperat, denunciante convertida en periodista que expuso la corrupción del departamento de Agricultura del gobierno fue muerta a tiros en su hogar a la vista de sus hijos en la ciudad de Tacurong, al sur de Filipinas.

Tras esta tragedia, emergió la esperanza: se identificó a los responsables, lo que marcó la primera vez desde 1986 que se identificó a las personas tras el asesinato de un periodista en Filipinas. Sin embargo, a medida que el tiempo pasó, el destello de esperanza se fue apagando mientras los autores intelectuales seguían eludiendo a la justicia. El incidente se ha vuelto simbólico de la lucha contra la impunidad.

Para conmemorar el cuarto aniversario del asesinato de Esperat y atraer la atención a sus campaña constante contra la impunidad en Filipinas, el Center for Media Freedom and Responsibility (Centro por la Libertad y Responsabilidad de los Medios, CMFR), con sede en Manila, se unió con los miembros de IFEX Southeast Asian Press Alliance (Alianza de Prensa del Sureste Asiático, SEAPA), una red de libre expresión regional con sede en Tailandia, y el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ), una organización internacional de prensa libre con sede en EE. UU. También participaron otros miembros y socios de SEAPA e IFEX de la región, entre ellos la Aliansi Jurnalis Independen (Alianza de Periodistas Independientes, AJI) de Indonesia, el Centro para el Periodismo Independiente (CIJ) de Malasia y la Asociación Camboyana para la Protección de Periodistas (ACPP).

Del 21 al 24 de marzo de 2009, las organizaciones convergieron en Manila para una misión dirigida a confrontar a la presidenta Gloria Macapagal Arroyo y su administración respecto al alarmante número de periodistas que estaban siendo asesinados en Filipinas; un promedio anual de cinco periodistas han sido muertos por su labor desde que Arroyo llegó al poder en 2001 y la administración ha estado haciendo poco al respecto.

El CMFR, como el miembro local, asumió el liderazgo en la organización de la misión, al invitar a la SEAPA y el CPJ a participar. La participación de las organizaciones locales, regionales e internacionales de la libre expresión “avisó al gobierno filipino que la impunidad es un problema internacional que se debe tomar en serio”. Su presencia agregó también elementos regionales e internacionales a la cobertura de los medios al evento, dice Melanie Pinlac del CMFR.

El CMFR se hizo cargo de los aspectos de organización de la misión; El CPJ ayudó a proporcionar financiamiento para uno de los eventos de la misión. Como grupo regional, la SEAPA trabajó con el CMFR para coordinar la participación de sus miembros y socios que habían identificado la necesidad urgente de apoyar a los periodistas en Filipinas donde los colegas habían sufrido más a consecuencia de la impunidad.

“Traer rostros regionales a esta misión le dio una sensación de urgencia para abordar el tema de la impunidad y rejuveneció los esfuerzos existentes de promoción y organización de campañas que habían hecho por años los grupos internacionales y locales”, dice la funcionaria de campañas y promoción de SEAPA, Kulachada Chaipipat. Agrega que también se elevaron inquietudes de que la magnitud del problema de la impunidad en Filipinas tuviera un efecto contagioso en toda la región.

La misión se sincronizó además para coincidir con el lanzamiento destacado del índice de impunidad global 2009 del CPJ, un informe anual que destaca los países en donde los periodistas son asesinados y los homicidas siguen libres. Estratégicamente, esto proporcionó una plataforma de lanzamiento para una cobertura sustancial de medios internacionales, y además generó una amplia publicidad local y regional porque el Índice había clasificado el nivel de impunidad de Filipinas junto a Sri Lanka, Somalia y otros países devastados por guerras.

Los miembros de la misión se reunieron con una amplia gama de partes interesadas para documentar testimonios y cabildear directamente a funcionarios. Visitaron a los grupos de prensa local, funcionarios de la policía y el departamento de Justicia, el abogado de la familia Esperat y varios políticos.

“Nuestra participación agregó peso a los esfuerzos existentes para combatir la impunidad en Filipinas y ejercer más presión sobre el Gobierno, la policía y el sistema judicial para atajar rápidamente este problema intrínseco”, dice Roby Alampay, director ejecutivo del SEAPA.

Para atraer más atención, los socios analizaron además los hallazgos de la misión y el informe del CPJ ante el público y los medios en un foro sobre la impunidad que había sido organizado por el CPJ y otro grupo local, el Fondo Libertad para Periodistas Filipinos.

Aunque la SEGURIDAD no fue un problema importante, fue un pretexto eficaz para preparar una reunión con la policía. Mientras la misión buscaba garantías de la policía para su seguridad, también pudieron debatir los temas de la justicia y la impunidad con ellos y varios fiscales del estado. A su vez esos grupos notaron que sus acciones (o la falta de acción) para enfocar la impunidad estaban siendo supervisadas por grupos de medios internacionales.

Al asociarse en una misión de promoción conjunta, las tres organizaciones pudieron maximizar la atención que se atrajo a sus esfuerzos de organización de campañas respecto a este tema.

Al reflexionar sobre las lecciones aprendidas de la iniciativa, CMFR aconsejó asignar suficiente tiempo ('al menos una semana') para la misión para que todos los miembros pudieran aprovechar más oportunidades de reunión e instancias en las que su presencia se hubiera sentido. Por ejemplo, el CMFR había esperado llevar a la misión a Cebú para asistir a una audiencia sobre el asesinato de otro periodista; sin embargo, debido a restricciones de tiempo, no fue posible.

Las tres organizaciones participantes dijeron que la misión fue un éxito. “Suscitó fuertes reacciones defensivas del Gobierno filipino”, dice el CPJ, “y subsecuentemente ha habido movimiento en varios casos”.

La SEAPA dice que definitivamente se sintió la presión sobre las autoridades locales. Estos funcionarios dieron a la misión informes sobre las “medidas de preparación” del Gobierno y mecanismos para la investigación y proceso tras preguntas de la misión acerca de la eficiencia del sistema judicial tomando en cuenta su incapacidad para resolver la mayor parte de los casos de asesinato relacionados con los medios.

La misión recibió una amplia cobertura de los medios de comunicación locales; Los miembros de la misión individuales fueron entrevistados por los medios de comunicación locales y con frecuencia se les pidió comparar y contrastar la situación de impunidad en sus propios países con la de Filipinas.

Los participantes emitieron una declaración de misión conjunta al final del viaje, a partir de la evaluación que hizo el grupo de la situación tomando en cuenta los datos obtenidos y las reuniones con las autoridades y partes interesadas correspondientes. “La declaración conjunta es verdaderamente un producto del trabajo de colaboración de la misión y los comentarios de todos los grupos participantes”, dice la SEAPA.

Para leer la declaración de misión conjunta, visite: http://www.ifex.org/philippines/2009/03/24/on_fourth_anniversary_of_journalist/

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