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Periodistas de EE. UU. y Afganistán escapan de captores talibanes

Los miembros de IFEX Reporteros sin Fronteras (RSF) y el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ) expresaron su alivio después de que un reportero del "New York Times" y un periodista afgano escaparon de sus captores talibanes el 19 de junio, tras más de siete meses en cautiverio.

David Rohde, un periodista ganador del premio Pulitzer, y su asistente afgano, Tahir Ludin, pudieron escapar tras escalar la pared del complejo de los talibanes en la región de Waziristán del Norte en Pakistán. Pudieron llegar a una base militar pakistaní cercana y fueron llevados por aire a la base militar estadounidense en Bagram, Afganistán.

Rohde, Ludin y su conductor, Asadullah Mangal, fueron secuestrados el 10 de noviembre en las afueras de Kabul mientras Rohde viajaba para entrevistar a un comandante talibán en la provincia de Logal para un libro que estaba escribiendo acerca de Afganistán. Fueron interceptados y capturados por otros militantes en el trayecto. Mangal sigue en cautiverio.

La mayor parte de las empresas de noticias y organizaciones de libertad de prensa respetaron una solicitud del "Times" de no informar de los secuestros porque la publicidad podría afectar de modo negativo los esfuerzos de rescatar a los rehenes y puesto en peligro la vida de Rohde.

"Desde los primeros días de su difícil prueba, el punto de vista dominante entre la familia de David, expertos en casos de secuestros, funcionarios de varios gobiernos y otros a los que consultamos era que informar al público podría aumentar el peligro para David y los otros rehenes", dijo Bill Keller, editor ejecutivo del "Times".

Ludin dijo en una entrevista tras su escape que él y Rohde habían sido amenazados de muerte por sus captores. Los últimos dos a tres meses fueron tan "desesperados", dijo Ludin, que había considerado suicidarse.

El "Times" dijo que había habido "comunicación esporádica" de Rohde y sus captores durante los últimos siete meses pero no se había pagado dinero de rescate. No se había hecho público quien tenía cautivos a Rohde y Ludin.

La violencia ha aumentado de manera constante en todo Afganistán en los últimos tres años. Rohde fue arrestado durante un periodo en el que los ataques contra los occidentales alcanzaron su máximo. La periodista canadiense Mellissa Fung fue secuestrada en Kabul y un reportero holandés fue raptado en las afueras de Kabul más o menos alrededor del mismo tiempo en que Rohde fue secuestrado. Ambos fueron liberados en menos de un mes.

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