REGIONES:

SUBSCRIBE:

Sign up for weekly updates

Las Américas cierran el año con represión y hostilidad

Honduran police officers in riot gear stand guard as supporters of presidential candidate Salvador Nasralla protest against the reelection of President Juan Orlando Hernández, in Tegucigalpa, 22 December 2017
Honduran police officers in riot gear stand guard as supporters of presidential candidate Salvador Nasralla protest against the reelection of President Juan Orlando Hernández, in Tegucigalpa, 22 December 2017

ORLANDO SIERRA/AFP/Getty Images

El 2017 se fue dejando varias secuelas negativas y algún avance en lo que a libertad de expresión y derechos humanos se refiere.

Empezando por casa, una encuesta de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) denunció que durante el 2017 por lo menos 37 periodistas han sido asesinados en ocho países de América Latina.

Una de las situaciones mas críticas se vivió en Honduras donde las elecciones presidenciales celebradas a finales de noviembre derivaron en acusaciones cruzadas de fraude e intensas protestas en contra del resultado oficial que dio como vencedor a Juan Orlando Hernández.

El Estado hondureño actuó de la peor manera, ejerciendo acciones represivas, abusos y asesinatos entre los manifestantes y suspendiendo varios derechos humanos. La situación extrema motivó la unión de varias organizaciones de Latinoamérica (muchas de ellas miembros de IFEX) que le solicitaron al gobierno que terminara con ese decreto ya que suspendía varios derechos humanos.

El Comité por la Libertad de Expresión de Honduras denunció en estos días que, lejos de apaciguarse, las violaciones a los derechos civiles y políticos de los manifestantes aumentaron.

Otro país complicado es Argentina. El gobierno de Mauricio Macri quiere implementar reformas a las pasividades que son resistidas por algunos sectores sociales. Las manifestaciones que se llevaron a cabo durante diciembre tuvieron como respuesta una fuerte represión policial.

Esos incidentes repercutieron en la prensa, que contó con varios periodistas heridos, en su mayoría por ataques de las fuerzas policiales y en menor medida por manifestatantes. Fueron más de 40 los periodistas heridos.

Varios sindicatos y agremiaciones de prensa marcharon al Congreso exigiendo el fin de estos ataques. Entre ellos el Sindicato de la Prensa de Buenos Aires.

El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) también denunció estos ataques y repudió la violencia empleada contra los profesionales de los medios.


Muerte al Internet libre

En Estados Unidos también hubo fuertes retrocesos en los derechos humanos, en este caso vinculados al acceso a la información y navegación via Internet. Es que en el país del norte, luego de intensos debates que llevaron meses, se terminó con la neutralidad en la red, un paso que afecta severamente las libertades de acceso a Internet en ese país y la velocidad de navegación dependerá de que proveedor y cuánto pagues.

"El temor es que nos enfrentemos a una Internet de primera, accesible para unos pocos, y a una internet restringida en velocidad y acceso a contenidos para la mayor parte de los ciudadanos, con el consiguiente impacto en la libertad de expresión, el derecho a la información y el disfrute de los derechos humanos en general", ilustró el relator para la libertad de Expresión de la OEA, Edison Lanza, al ser consultado por las consecuencias globales de este acto.

Sin embargo, no todo esta perdido: varias organizaciones, entre ellas la Electronic Frontier Foundation, están convocando a todos los ciudadanos de Estados Unidos a que presionen para revertir esta medida.


Discriminación en casa

En cuestiones de género, una encuesta de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) deja al área muy mal parada en cuanto a libertades dentro del trabajo. Según el relevamiento, casi una de cada dos mujeres periodistas ha sufrido acoso sexual, maltrato psicológico, 'troleo' online y otro tipo de formas de violencia de género mientras trabajaban.

La encuesta, publicada por la FIP el 25 de noviembre de 2017, confirma una tendencia expresada desde hace años en la profesión, con más vehemencia si cabe en los últimos días debido al estallido del caso Weinstein. Las mujeres periodistas se convierten a menudo en el objetivo de este tipo de violencia por lo que escriben pero también por el hecho de ser mujeres.

La situación latinoamericana en general es aún peor. Ana Fornaro, fundadora del medio de "Presentes", un medio digital e independiente orientado a poner en la agenda, de una manera ecuánime y no estigmatizante, los asuntos de identidad de genero, diversidad sexual y los reclamos, opiniones y voces del colectivo LGBTIQ en América Latina, dijo a IFEX que estos colectivos enfrentan "pruebas diarias" de toda la sociedad para poder existir.

Es por ello que para Fornaro es fundamental el activismo por estos derechos, pero también un periodismo activo que informe de estos temas, y es lo que buscan hacer desde "Presentes".


En Breve

México cerró un año para el olvido: con 13 periodistas muertos en 2017, múltiples amanezas y constantes ataques a los profesionales que buscan informar libremente, el país se ha transformado en el más peligroso del mundo para el ejercicio del periodismo, dejando de lado los estados en guerra.

En Colombia también se incrementan los ataques a la prensa, entre ellos el que sucedió hace unos días cuando Wilson Reyes, alcalde de una municipalidad al norte de Colombia, amenazó a un periodista y luego le disparó un tiro que no llegó a impactar.

En una versión mas esperanzadora, la fuerte campaña de la sociedad civil, impulsada principalmente por la Fundación Karisma logró la absolución definitiva del biólogo Diego Gómez por violación a los derechos de autor. El caso comenzó en 2014 y podría haber sentado un mal precedente para todo el país.

Venezuela mantuvo su linea de hostigamiento a la prensa libre por parte del gobierno de Nicolás Maduro. En un año plagado de manifestaciones populares en contra a las decisiones políticas del gobierno, también existieron variados ataques a los medios. Un informe revela que durante el 2017, 56 medios fueron cerrados (47 emisoras radiales, 3 televisoras y 6 medios impresos). El Estado fue desdibujado como institución garante de derechos porque la legislación es aplicada a conveniencia, se caracteriza por la ejecución de procesos opacos, discrecionales y arbitrarios y que se traducen en menos espacios.

En Perú un informe reveló que cinco grupos multimedia concentran el 63% de la inversión publicitaria en Perú. Además se registraron incidentes en el Congreso cuando el jefe de prensa de ese organismo impidió el ingreso de un reportero gráfico al Parlamento hasta julio de 2018.

En Canadá hay mucha preocupación por el cierre de más de 40 medios tras la fusión de Postmedia y Torstar.

En Ecuador el gobierno mantiene su política de incautar medios para luego incorporarlos al conglomerado oficialista. Además, la visita de un experto independiente de la ONU cuyo arribo no cumplió con los requisitos adecuados mientras otros pedidos de la sociedad civil de visitas no se han completado generó alta preocupación entre las organizaciones.

Último tweet:

20M: que nadie sepa lo que pasó. El informe de @espaciopublico sobre las polémicas elecciones en #Venezuelahttps://t.co/Rwp5MVSPid