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ONG exige el fin de la estigmatización de periodistas en Argentina

El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) reclama, una vez más, a los dirigentes políticos, sociales, sindicales o de cualquier sector que se abstengan de acusar, prejuzgar o descalificar a los periodistas por el medio donde trabajan. El 10 de abril de 2014, el dirigente de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, atacó verbalmente a la periodista de CN23, Marina Hermoso. Fue por una pregunta que le hizo en el marco de la “conferencia de prensa” que brindaron junto al titular de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, y otros referentes gremiales, al decirle que la “habían mandado” (a hacerle una pregunta que no fue de su agrado) los dueños de la señal de noticias donde ella trabaja. Esto representa una actitud repudiable y agraviante para cualquier periodista que realiza, ni más ni menos, que su labor profesional.

Además, esa descalificación fue realizada con muchos seguidores de los dirigentes gremiales que aplaudían las “ocurrencias” de sus referentes y chiflaban e insultaban a los periodistas que formulaban una pregunta que les molestaba.

En más de una ocasión FOPEA le ha exigido a los referentes de los diversos sectores que las conferencias de prensa deben realizarse sin “hinchada”, permitiendo a los periodistas realizar sus preguntas con total libertad y sin la presión intimidante de aquellos que, más allá de su adhesión al personaje en cuestión, nada tienen que hacer en el marco de ese ejercicio profesional y cuya principal finalidad es informar a la ciudadanía.

No es la primera vez que personajes de peso utilizan estas desautorizaciones contra periodistas por el medio en el que trabajan.

En los últimos años han caído en esa práctica representantes de los más diversos sectores e ideologías. Lo ha hecho el fallecido ex presidente Néstor Kirchner con periodistas del Grupo Clarín y de Radio Continental. También actuó de esa manera el diputado nacional y líder del Frente Renovador, Sergio Massa, con un periodista de CN23. El jefe de Gobierno porteño y líder del PRO, Mauricio Macri, también descalificó a un periodista de Radio Del Plata, por citar sólo algunos casos.

Otros que han incurrido en semejantes (o incluso más graves) atropellos han sido el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, cuando –siendo ministro de Economía- acusó a periodistas de Clarín y La Nación de ser como las personas que “limpiaban las cámaras de gas” en los campos de exterminios nazis, y el ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno, cuando insultó a periodistas de Clarín diciendo que “tenían sus manos machadas con sangre”, y que eran “casi cómplices de la dictadura” por trabajar en dicha empresa.

Esta conducta reprochable se repite también en muchísimas provincias del país, como también en municipios. A veces hasta se llega a impedir el acceso a determinadas lugares públicos a ciertos periodistas que trabajan en medios considerados “críticos”, pero sí se les permite a los que se consideran la “prensa amiga”. Y las descalificaciones contra periodistas por el lugar donde desarrollan sus tareas es moneda frecuente también en esos distritos.

Cabe recordar que muchas de estas estigmatizaciones han tenido consecuencias violentas para periodistas de unos u otros medios. Desde escraches públicos hasta agresiones físicas en marchas o manifestaciones. Y eso es responsabilidad también de quienes, detentando una cuota de poder o representatividad, no midieron sus palabras o sus hechos al vincular en sus ataques a los periodistas con los intereses de los dueños de los medios.

Frente a todo eso, FOPEA reclama una vez más que no se estigmatice a los periodistas de acuerdo al medio donde desarrollan sus tareas. Y que, si tanto le preocupa a cierta dirigencia los márgenes de libertad de pensamiento que tenemos los periodistas dentro de las empresas donde trabajamos, apoyen el tratamiento y la aprobación de una Ley de Protección de la Libertad de Conciencia de los Periodistas, como el proyecto que presentó FOPEA en 2011 a diputados nacionales de las distintas fuerzas y que hasta hoy nunca fue abordado por el Congreso Nacional.

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