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Diálogo nacional condenado al fracaso por retiro de Al-Wefaq y continuación de la ofensiva

La poeta Ayat al-Gormezi (izquierda) con su abogado Reem Khalaf. Al-Gormezi, quién fue arrestada en marzo y sentenciada a un año de cárcel tras leer un poema antigubernamental a los manifestantes, fue liberada el 13 de julio pero con condiciones
La poeta Ayat al-Gormezi (izquierda) con su abogado Reem Khalaf. Al-Gormezi, quién fue arrestada en marzo y sentenciada a un año de cárcel tras leer un poema antigubernamental a los manifestantes, fue liberada el 13 de julio pero con condiciones

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Las perspectivas de paz en Bahrein no son tan brillantes ahora que el principal partido de oposición, Al-Wefaq, se retiró del diálogo nacional y el Gobierno sigue tomando medidas drásticas contra sus críticos, informan el Centro de Bahrein por los Derechos Humanos (BCHR) y otros miembros de IFEX.

Al-Wefaq dijo en una declaración que el diálogo, que se inició el 2 de julio y buscaba hacer reformas políticas después de los disturbios que comenzaron en febrero, "no alcanzaría una solución política radical a la crisis".

Al-Wefaq dijo que estaba "con una subrepresentación enorme y marginado en el diálogo ... cuyos resultados se determinaron por adelantado".

El BCHR dice que sólo 35 de los 300 escaños en el diálogo nacional se asignaron a partidos de oposición, y que algunos de los líderes que deberían estar en la mesa están en la cárcel. Además, dice el BCHR, ninguna de las cuestiones importantes están a discusión, como la discriminación contra los trabajadores chiíes, la elección directa del primer ministro, la liberación de prisioneros políticos, y las muertes de más de 30 manifestantes.

La retirada de Al-Wefaq "eliminará toda legitimidad que las conversaciones ganaron con su participación"; dice el BCHR.

Desde el lanzamiento del diálogo nacional, se han otorgado pocas concesiones y casi todas las buenas noticias se han atenuado. Ayat al-Gormezi, una poeta y estudiante universitaria que fue arrestada en marzo y sentenciada a un año de cárcel tras leer un poema antigubernamental a los manifestantes, fue liberada el 13 de julio, informa el Writers in Prison Committee (Comité de Escritores en Prisión, WiPC) de PEN Internacional.

Pero su liberación está condicionada a que no salga de Bahrein no hable con los medios sobre su detención, y los cargos por los que fue encarcelada no han sido retirados, afirma el WiPC. Dijo a los reporteros que fue golpeada, electrocutada y amenazada con ataques sexuales mientras estaba en custodia, e incluso fue torturada por una mujer perteneciente a la familia real.

Aunque los activistas de derechos esperan que más ciudadanos de Bahrein sean liberados antes del comienzo del Ramadán el 1 de agosto, es casi seguro que el expresidente del BCHR Adbulhadi al-Khawaja, el famoso bloguero Abduljalil al-Singace y las otras seis personas a las que recientemente se impusieron sentencias de cadena perpetua no estarán entre ellos. Se impuso a otras 13 personas sentencias de hasta 15 años por el mismo caso. Su apelación se pospuso hasta el 11 de septiembre, cuando se vea frente a un tribunal penal, tras ser transferido de un tribunal militar especial, informa el BCHR.

Pero incluso durante el diálogo, "el Gobierno no ha dejado de despedir a maestros y otros empleados, atacar a manifestantes y torturar prisioneros políticos", acusa BCHR. Human Rights Watch dice que más de 2,000 trabajadores han sido despedidos desde marzo, aparentemente como castigo por participar o apoyar las protestas a favor de la democracia.

En un reciente informe, "Blancos de represalia", Human Rights Watch documentó graves abusos del Gobierno contra médicos, enfermeras y paramédicos que atendieron a manifestantes lesionados, así como a los propios manifestantes lesionado, como los cargos que están pendientes contra 48 médicos.

"Los ataques contra médicos y manifestantes heridos han sido parte de una política de retribución oficial contra los ciudadanos de Bahrein que apoyaron las protestas a favor de la democracia", sostiene Human Rights Watch. "El personal médico que criticó la grave represión fue seleccionado y encarcelado, junto con los más de 1,600 ciudadanos de Bahrein que se enfrentan a confinamiento solitario y maltrato en detención y juicios injustos ante un tribunal militar especial".

La semana pasada, Mohsen Tarif, un siquíatra que trabaja en el complejo Médico Salmaniya (un centro en el que fueron tratados manifestantes lesionados), fue arrestado por fuerzas de seguridad, acusa el BCHR.

La semana pasada, Front Line  (la Fundación Internacional para loa Protección de Defensores de los Derechos Humanos) participó en una delegación irlandesa a Bahrein que investigaba la detención y tortura de médicos que ayudaron a tratar a los manifestantes.

Algunos partidarios del Gobierno, entre ellos miembros de una asociación de periodistas, detuvieron una conferencia de prensa celebrada el 14 de julio por la delegación irlandesa y luego injuriaron en público a Reem Khalifa, una periodista del diario "Al-Wasat", que había criticado este año las muertes de manifestantes y pidió que el Rey interviniera, informan BCHR, Front Line y el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ). Cuando trato de impedir que una cámara grabara la situación, fue acusada de insultar verbalmente y atacar físicamente a un partidario del Gobierno. Los medios estatales efectuaron luego una campaña de difamación contra ella.

Muchos periodistas han estado en la línea de fuego, y BCHR informó de la muerte de dos que estaban en detención. Han sido "intimidados, interrogados, injuriados en publicaciones propiedad del Gobierno o alineadas con él, y acosados y demandados por partidarios del Gobierno", informa el CPJ.

El CPJ revela que muchos periodistas críticos han sido sometidos a las mismas tácticas, entre ellos los periodistas locales Maryam al-Shrooqi, Lamees Dhaif, Naziha Saeed, Mazen Mahdi y los periodistas internacionales Mohammed Fadel y Fredrick Richter.

RSF dice que las autoridades siguen juzgando a periodistas y medios en tribunales militares, y mantienen los infores sobre los juicios en curso bajo estricto control. La organización pidiendo una respuesta de la comunidad internacional que incluya el envío de un Relator Especial de la ONU a Bahrein. Al pedir una investigación de las recientes infracciones a los derechos humanos en Bahrein, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, está respaldando ahora una misión internacional de alto nivel.

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