REGIONES:

SUBSCRIBE:

Sign up for weekly updates

Gobiernos atacan a activistas que usan Twitter

La activista egipcia Asmaa Mahfouz se enfrenta a una investigación militar por sus comentarios en Twitter y Facebook
La activista egipcia Asmaa Mahfouz se enfrenta a una investigación militar por sus comentarios en Twitter y Facebook

Graphic Resistance

Los Gobiernos de al menos tres países árabes (Egipto, Bahrein y Kuwait) iniciaron investigaciones de activistas de Twitter o los procesaron, lo que provocó que es otros países en la región hicieran lo propio, informa la Red Árabe por la Información de Derechos Humanos (ANHRI).

En Egipto, la activista Asmaa Mahfouz se enfrenta a una investigación militar por sus comentarios en Twitter y Facebook, además de una llamada telefónica que hizo a un canal de satélite religioso que "injurió a las fuerzas armadas", informan la ANHRI y Human Rights Watch. Mahfouz había criticado a los militares por no intervenir para proteger a los manifestantes el 23 de julio. Aunque fue liberada con una fianza de 20,000 libras egipcias (US$3,400), sigue a la espera de su juicio.

El caso de Mahfouz es el último en una serie de maniobras para perseguir la expresión crítica por parte de las fuerzas armadas de Egipto, que está imponiendo límites cada vez más estrechos a lo que se permite, sostuvo Human Rights Watch. Según Human Rights Watch, los tribunales militares sentenciado a al menos 10,000 civiles desde enero de 2011 tras procesos injustos.

Bahrein comenzó a atacar a los usuarios de Twitter en abril cuando investigó al conocido activista de derechos Nabeel Rajab por publicar una imagen de un ciudadano de Bahrein que supuestamente murió después de ser torturado mientras estaba en custodia policíaca. Según la ANHRI y el Centro de Bahrein por los Derechos Humanos (BCHR), del cual Rajab es presidente, se está planeando otra investigación de los mensajes de Rajab.

La semana pasada, Rajab fue llamado para ser interrogado por supuestamente "publicar deliberadamente propaganda sensacionalista e información falsa en su sitio de redes sociales que podría alterar el orden público, suscitar temor entre el pueblo, dañar el interés público y difamar a las autoridades". Recientemente había publicado una carta que criticaba al director de la Comisión de Investigación Independiente de Bahrein. Rajab defiende sus publicaciones y dijo que seguiría enviando mensajes por Tweeter. Lea sus publicaciones aquí: @NABEELRAJAB

En Kuwait, el bloguero Nasser Abul fue arrestado en junio por amenazar supuestamente la seguridad del Estado en mensajes de Twitter, informan la ANHRI y Human Rights Watch. Abul había publicado mensajes en tweeter que criticaban y se burlaban de las familias gobernantes de Bahrein y Arabia Saudita por la ofensiva militar por protestas antigubernamentales en Bahrein, con el apoyo de tropas sauditas. Su abogado dijo que Abul negó haber escrito algunos de los mensajes más incendiarios, y que algunos piratas habían publicado los mensajes.

"Nasser Abul ha estado detenido más de un mes con el argumento de unos cuantos mensajes en Tweeter que claramente constituyen un discurso protegido por las leyes", acusó Human Rights Watch. "Su detención parece ser un esfuerzo ilegal de castigarlo e intimidar a otros que podrían atreverse a ser críticos por otros monarcas del Golfo".

Las autoridades de Kuwait deberían investigar inmediatamente las acusaciones de que Abul ha sido maltratado mientras está en detención, habiendo sido sometido según informes a privación del sueño, mantenido en confinamiento solitario, y que se le negaran visitas familiares y asesoría legal, agregó Human Rights Watch.

El periódico "Al-Siyasah" de Kuwait informó que un miembro de la familia gobernante de Bahrein, al-Khalifa, planea presentar una demanda por difamación en contra de Abul a nombre de la familia real.

Mientras tanto, los servicios de seguridad en los Emiratos Árabes Unidos están vigilando estrechamente a los activistas en los sitios de redes sociales, dice ANHRI.

Cualquier persona que publique noticias falsas y maliciosas o declaraciones que pudieran dañar la seguridad pública serían castigados con un encarcelamiento de un mes a tres años, anunció el ministro del Interior el 17 de agosto.

"Parece que los Gobiernos árabes se quedaron sin valores como tolerancia, diálogo o respeto para la libertad de opinión y expresión, y se quedaron con la represión policíaca como medio de enfrentar las opiniones críticas y diferentes", lamentó la ANHRI. "Es claro como el agua que se está librando una guerra entre la expresión y la policía".