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PERFIL

Nabeel Rajab: 'La cárcel no me derrotó, yo derroté a la cárcel'

Con más de 300.000 seguidores en Twitter, el activismo en línea del defensor de los derechos humanos de Bahréin Nabeel Rajab, sin lugar a dudas lo tornó en una voz influyente en Bahréin y en la región en general. Lamentablemente, su tenacidad para exponer libremente y en línea las violaciones por parte del Estado, le han causado constantes encontronazos con la ley. El más reciente de los mismos lo llevó a estar en confinamiento solitario.

Flickr/Conor McCabe

En una entrevista con Frontline Defenders dónde describe sus experiencias en la cárcel, Nabeel Rajab dijo:

Tengo una lucha para continuar y una lucha que hacer por mi pueblo. La cárcel no me derrotó, yo derroté a la cárcel.

Es en parte gracias a líderes como Nabeel Rajab y Abdulhadi Al-Khawaja que el levantamiento de Bahréin de 2011 se conoce hoy en día como uno de los muy pocos movimientos pro-democracia en el Oriente Medio y el Norte de África que han seguido constantemente los ideales de resistencia no-violenta.

A pesar de una disposición demostrada del régimen de Bahréin para reprimir a toda costa las críticas a sus políticas, los manifestantes - bajo la dirección y el liderazgo de algunas figuras de la oposición - siguen pidiendo reformas democráticas de manera pacífica y firme.

Desde la década de 1990, cuando la primera ola de protestas masivas reunió a los izquierdistas, liberales e islamistas en contra de la injusticia del Estado, la lucha por los derechos humanos y la igualdad ha sido un tema que ha ocupado a Rajab, un empresario de la construcción y una de estas figuras de la oposición.

En 2000, junto con otras personas que participan en los círculos de activistas en Bahréin, Rajab fundó la Sociedad de Derechos Humanos de Bahréin, una de las primeras organizaciones de derechos humanos en la isla. Desde entonces, ha ayudado a fundar y a poner en marcha dos grupos respetados e independientes de la sociedad civil; el Centro de Bahréin para los Derechos Humanos y el Centro del Golfo para los Derechos Humanos. Ambos grupos son miembros de la red IFEX.

Cuando la popularidad de Twitter se disparó durante los levantamientos árabes en 2011, Rajab llevó su activismo y sus derechos humanos en línea. Con más de 300.000 seguidores en la plataforma de medios sociales, las palabras en línea de Rajab han sido influyentes en Bahréin y en toda la región. También la causa de varios encontronazos con la ley.

En mayo de 2012, fue acusado de "insultar a un organismo de derecho público a través de Twitter" y fue detenido durante tres semanas. A principios de julio de 2012, fue acusado de insultar al primer ministro en un tweet y condenado a tres meses de cárcel. El 16 de agosto de 2012, fue condenado a tres años de prisión por actividades políticas ilegales que involucran el uso de sitios de redes sociales. Fue puesto en libertad el 24 de mayo de 2014, después de pasar dos años en prisión.

Su más reciente roce con el poder judicial ocurrió el 13 de junio de 2016. Fue detenido por cargos de "difundir información falsa y rumores" por tuitear y retuitear declaraciones que criticaron las acciones de las fuerzas de Bahréin en Yemen, donde se unieron a la coalición dirigida por los Saudi en la lucha contra los rebeldes chiítas Houthi. Rajab fue mantenido en confinamiento solitario desde su detención y puede hacer frente a más de diez años de prisión si es declarado culpable.

Mientras es admirado y recibe apoyo internacionalmente, dentro de Bahréin Rajab es considerado por algunos como una figura pública conflictiva. Con el fin de conseguir apoyo para su brutal represión de la oposición, el régimen de Bahréin y los medios de comunicación que siguen la línea oficial pusieron en marcha una campaña de difamación contra muchos de los líderes del movimiento, incluyendo a Rajab. Enmarcaron el tema en cuestión en términos sectarios y acusaron a la oposición de trabajar con Irán para imponer un régimen chiíta a la nación de Bahréin y a su gente. El mismo Rajab ha sido acusado por muchos individuos que están a favor del gobierno de ser un espía chií en busca de la destrucción de la identidad nacional de Bahréin.

Sabiendo con qué facilidad puede ser desacreditado bajo líneas sectarias, Rajab es cuidadoso de no emplear discurso sectario en su trabajo. Hace campaña y se solidariza con cualquiera y con todas las comunidades que sufren injusticia. En 2003, Rajab fundó uno de los primeros comités de protección de los trabajadores migrantes en los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG). Aún intenta llamar la atención sobre la vulnerabilidad excepcional de los trabajadores migrantes y la explotación de sus comunidades por las empresas y los representantes de los gobiernos de todo el CCG.

El 2 de agosto de 2016, Rajab se enfrentará al poder judicial una vez más en un juicio que ha sido condenado por las organizaciones de la sociedad civil locales e internacionales, así como por el Parlamento Europeo.

Última actualización: 12 julio 2016

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