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Imponen a Suu Kyi dieciocho meses de arresto domiciliario en medio de indignación internacional

Aung San Suu Kyi fue sentenciada a dieciocho meses de arresto domiciliario el 11 de agosto
Aung San Suu Kyi fue sentenciada a dieciocho meses de arresto domiciliario el 11 de agosto

Reuters via Human Rights Watch

En medio de una oleada de protestas en todo el mundo, la líder de la democracia birmana Aung San Suu Kyi fue sentenciada a un año y medio de arresto domiciliario, informan Mizzima News, la Southeast Asian Press Alliance (Alianza de Prensa del Sureste Asiático, SEAPA), ARTICLE 19 y otros miembros de IFEX.

El 11 de agosto un tribunal birmano condenó a Suu Kyi por desobedecer su arresto domiciliario al dar alojamiento al ciudadano estadounidense John William Yettaw después de que éste llegó a nado a su casa junto al lago para visitarla en secreto en mayo. Suu Kyi, una ganadora del Premio Nobel de la Paz, ha pasado 14 de los últimos 20 años en detención.

Su sentencia de tres años de cárcel con trabajos fue conmutada rápidamente a 18 meses de arresto domiciliario tras una orden del jefe del país gobernado por los militares, el general Than Shwe, dice Mizzima.

Su condena y su detención continua fueron repudiadas por líderes mundiales y suscitaron protestas en todo el mundo, dicen los informes noticiosos. La Unión Europea comenzó a preparar nuevas sanciones contra la junta y un grupo de 14 premios Nobel, entre ellos el Dalai Lama y el arzobispo Desmond Tutu, pidieron al Consejo de Seguridad de la ONU que tomara enérgicas medidas contra el país.

La secretaria de Estado Hillary Clinton pidió la liberación de más de 2,000 prisioneros políticos, entre ellos Yettaw. Fue condenado junto con Suu Kyi y sentenciado a siete años de encarcelamiento con trabajos forzados por ayudarla a infringir las condiciones de su arresto domiciliario y por otros cargos, entre ellos la infracción de las leyes de inmigración.

Dos mujeres que viven con Suu Kyi, Khin Khin Win y Win Ma Ma, también fueron sentenciadas a un año y medio de arresto domiciliario, informa Mizzima.

Suu Kyi, que pudo haber recibido cinco años de cárcel con trabajos forzados, fue tratada con clemencia porque la junta deseaba evitar la crítica internacional y aliviar la presión interna, informó a los reporteros Win Tin, un miembro de alto rango del partido de Suu Kyi, la Liga Nacional por la Democracia (NLD).

"Ésta es una decisión muy astuta de parte del Gobierno" dijo Win Tin, un ex prisionero liberado el año pasado tras purgar casi 19 años.

El caso judicial ha estado marcado por demoras y anomalías de procedimiento, que según Amnistía Internacional fueron orquestadas por la junta para hacer que el tribunal apareciera justo e imparcial.

La junta militar birmana permitió que diplomáticos y periodistas estuvieran presentes en el proceso judicial, que se celebró en la prisión de Insein en Rangún, "en un pretendido intento de transparencia", dijo Mizzima.

La sentencia se considera en general como un pretexto para que el Gobierno mantenga a Suu Kyi detenida hasta después de las elecciones programadas para el próximo mes de mayo. Los líderes de la NLD declararon antes que sus representantes no participarían en las elecciones de 2010 si Suu Kyi y otros prisioneros políticos no eran liberados.

"El régimen eliminó de manera definitiva y concluyente cualquier posibilidad de elecciones libres y justas en 2010. Esos Gobiernos que aún apoyan al General Than Shwe y los de su clase, y se aferran a la excusa de que Birmania se abrirá el próximo año tras las elecciones ya no son creíbles ni de lejos"; dijo ARTICLE 19.

Los miembros de IFEX están exigiendo que la comunidad internacional y específicamente los Gobiernos de India, China y los estados de la ASEAN apliquen más presión política a los generales. Debido a que Birmania es un socio estratégico y económico entre las potencias asiáticas, han estado renuentes a insistir en el cambio político.

Los miembros del Grupo de Acción para Birmania, que cuenta con 21 miembros y socios de IFEX, entre ellos los mencionados en este, artículo, están preparando una declaración conjunta que condena el fallo judicial.

El fallo judicial en el caso de Suu Kyi llega 20 años después de que fue encarcelada por primera vez, y alrededor del momento del vigesimoprimer aniversario de 8888, la fecha que marca la supresión violenta de los manifestantes en Birmania.

En un evento celebrado la semana pasada con Índice de la Censura y otros grupos de derechos, ARTICLE 19 presentó "Simmering Under Ashes" (Hirviendo bajo las cenizas), una recopilación de ensayos, poemas, relatos y artículos escritos por periodistas, escritores y ciudadanos birmanos, que conmemora los eventos y cataloga las diferentes clases de represión en Birmania durante las últimas dos décadas.

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