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Gesto simbólico de libertad en Internet en medio de encarcelamientos draconianos constantes

Parte de una instalación interactiva en 2010 en la Gran Estación Central en Nueva York creada para un evento de Human Rights Watch a favor de los prisioneros políticos de Birmania
Parte de una instalación interactiva en 2010 en la Gran Estación Central en Nueva York creada para un evento de Human Rights Watch a favor de los prisioneros políticos de Birmania

JWT via Human Rights Watch

Numerosos miembros de IFEX están aumentando la presión sobre el nuevo Gobierno de Birmania, que todavía tiene detenidos a aproximadamente 2,000 prisioneros políticos, a pesar de su interés en convencer a la comunidad internacional de poner fin a las sanciones económicas y apoyar su presidencia de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) en 2014.

Esta semana, el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ) emitió un informe detallado sobre el historial en libertad de prensa del Gobierno del presidente Thein Sein. La Southeast Asian Press Alliance (Alianza de Prensa del Sureste Asiático, SEAPA), Reporteros sin Fronteras (RSF) y Human Rights Watch emitieron además declaraciones que piden la liberación inmediata de los blogueros, artistas y activistas encarcelados injustamente, muchos de los cuales purgan sentencias de varias décadas. Según la SEAPA, casi una docena de periodistas están entre los encarcelados, y casi todos ellos trabajaron en forma clandestina para las organizaciones noticiosas exiliadas Irawaddy, Voz de la Democracia de Birmania y Mizzima News.

"La liberación de periodistas y unos 2,000 prisioneros políticos debería ser un elemento central de la reflexión de la ASEAN de conceder a Birmania la presidencia de la ASEAN", sostuvo Gayathry Venkiteswaran, director ejecutivo de la SEAPA.

Las organizaciones de IFEX instaron a la comunidad internacional a no dejarse apaciguar por los recientes y pequeños gestos en la dirección correcta. Esta semana, por ejemplo, los usuarios de Internet pudieron acceder a sitios anteriormente proscritos como YouTube, Reuters, Irrawaddy y la Voz de la Democracia de Birmania, según Irrawaddy y RSF. Pero los usuarios de los cibercafés siguen estando a vigilancia con videocámara y monitoreo, según el informe del CPJ.

Casi todos los prisioneros fueron encarcelados por la anterior junta militar, que el Gobierno de Thein Sein reemplazó tras unas elecciones democráticas en noviembre de 2010. Desde entonces, sin embargo, Birmania ha seguido imponiendo castigos draconianos para aquellos que levantan la voz.

La semana pasada, se impuso a Sithu Zeya, de 23 años, 10 años más de cárcel en relación con las fotografías que tomó tras la explosión de una bomba en 2010, informan Mizzima News, CPJ y RSF. En agosto, un oficial del ejército fue sentenciado a 10 años por criticar los esfuerzos de reconciliación del Gobierno, informan Mizzima News y Human Rights Watch.

En Agosto, el relator especial de la ONU para los derechos humanos en Birmania, Tomas Ojea Quintana, entrevistó a activistas y periodistas encarcelados que informaron de privación de sueño y alimentos y golpizas. En un signo esperanzador, la Cámara Baja del Parlamento de Birmania propuso una amnistía para todos los prisioneros políticos tras la visita de Quintana, informa Human Rights Watch.

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