REGIONES:

SUBSCRIBE:

Sign up for weekly updates

PERFIL

Ma Thida

Cirujana, escritora y comentarista política, Ma Thida pasó 5 años y medio en prisión en la década de 1990 por su activismo. Desde su liberación ha supervisado y escrito sobre los acontecimientos en Birmania, y después del levantamiento del régimen militar, fundó el Centro de Myanmar de PEN Internacional.]

Ma Thida en su oficina de Yangon, el 31 de enero de 2013. AP Photo/Khin Maung Win

En una entrevista en agosto de 2014 en Sampsonia Way Ma Thida dijo:

En el pasado, los escritores birmanos sabían quiénes eran nuestros enemigos. Nuestro temor se ha transformado. Los escritores birmanos vivieron con el temor de un único régimen militar, pero ese miedo se ha desplazado a la paranoia, ya que grupos opresores sin rostro han comenzado a perseguir a la gente.

La vida de Ma Thida ha reflejado la del movimiento democrático birmano desde su nacimiento a mediados de la década de los 80, a través de su brutal represión a lo largo de los años 1990 y 2000, hasta su ascenso al gobierno hoy en día.

Cirujana, escritora y comentarista política, Thida pasó 5 años y medio en prisión en la década de 1990 por su activismo. Desde su liberación ha supervisado y escrito sobre los acontecimientos en Birmania, y después del levantamiento del régimen militar, fundó el Centro de Myanmar de PEN Internacional, y ahora también es miembro de la Junta de PEN Internacional.

Thida fue una niña estudiosa, académica. Tenía sólo 16 años cuando empezó la escuela de medicina, y a pesar de la exigente agenda, encontró tiempo para escribir historias cortas durante sus estudios. Causó tal impresión que pronto fue publicaba en la revista semanal Yokeshin. Sus historias estaban centradas en cuentos de la pobreza, algo que había observado al visitar la casa de sus abuelos en el campo, y que fue una fuerza impulsora en su involucramiento con la política en la década de 1980. Thida más tarde se convirtió en la asistente de Aung San Suu Kyi, líder de la recientemente creada Liga Nacional para la Democracia (NLD). Viajó por el país en la campaña electoral hasta que Suu Kyi fue puesta bajo arresto domiciliario en 1989, donde permanecería hasta el año 2010.

A pesar de la represión sistemática de los activistas por la democracia, Thida continuó haciendo campaña hasta que, en agosto de 1993 fue arrestada. Fue condenada a 20 años, penada por “poner en peligro la tranquilidad pública, tener contacto con las asociaciones ilícitas y por distribución de literatura ilegal”. Las condiciones en la prisión de Insein fueron nefastas. Como a menudo se la mantenía en régimen de aislamiento y se le negaba la medicación adecuada, la salud de Thida declinó, contrayendo tuberculosis pulmonar entre otras dolencias. Tras una campaña internacional encabezada por PEN Internacional y Amnistía Internacional, fue puesta en libertad anticipada en febrero de 1999.

Thida regresó a la medicina, estudiando en línea por las noches para un doctorado en gestión de la salud mientras trabajaba como voluntaria en las mañanas para el Hospital Musulmán Libre, que proporciona atención médica gratuita para las personas de todas las denominaciones. Por las tardes editaba una revista literaria. Se ganaba la vida trabajando en una práctica médica privada. En 2008, cuando la prohibición de viajar contra ella se levantó, se fue a los EE.UU. a comenzar becas universitarias - primero en Brown, y luego en Harvard.

Thida regresó a Birmania, donde reanudó sus trabajos de escritura y edición de revistas literarias. Como las restricciones disminuyeron, pudo publicar más libremente. Su novela "Girasol" (Sunflower), prohibida cuando fue detenida, se hizo disponible. En 2011 su novela Hoja de Ruta (Roadmap), escrita en inglés y basada en el movimiento por la democracia, tuvo que ser publicada bajo un seudónimo en Tailandia. Sin embargo, sólo un año más tarde sus memorias carcelarias fueron publicadas en Birmania.

En las Elecciones Generales de noviembre de 2015, la NLD obtuvo la mayoría absoluta de los escaños parlamentarios en las primeras elecciones abiertas a partir de 1990, pero ahora está bajo escrutinio. Mientras que la NLD es criticada por no hablar de los derechos de las minorías, Thida misma es editora de The Independent, que se centra en cuestiones étnicas. En una declaración de junio de 2013 del Comité para la Protección de los Periodistas, Thida dice: "A menos que tengamos ese tipo de periódico, no podemos decir que tenemos libertad. De lo contrario no podemos oír las voces de las áreas remotas, lejanas: ¿Qué están sufriendo? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Qué está sucediendo? No tenemos ni idea". También comenta con frecuencia las continuas restricciones de la libertad de los medios de comunicación.

Thida sigue siendo admiradora de Aung San Suu Kyi, pero no es acrítica, explicando que la gente de Birmania "tiene expectativas demasiado altas de ella... no es justo para nadie tener tal carga sobre los hombros. Así es como yo la veo, está atrapada en una prisión de alabanza". Thida, libre de esta carga, sigue hablando por todos. En 2013, fundó el Centro PEN Internacional de Myanmar, que trabaja en el fortalecimiento de la libertad de expresión y de los marcos jurídicos necesarios para garantizarla. El Centro se ha visto atacado por los cada vez más influyentes budistas de la línea dura. Un evento PEN tuvo que ser cancelado cuando "varios camiones llenos de monjes budistas" llegaron, exigiendo que dos oradores musulmanes fueran removidos de un panel, y que Thida no formara parte por su trabajo para el Hospital Musulmán Libre.

Como señala Thida, las nuevas libertades han traído consigo nuevos retos.

Pensamos en la propiedad de los medios como una forma de censura. Incluso antes del final de la censura estatal, las licencias de los medios de comunicación siempre han desempeñado un papel importante en la prohibición de la libertad de expresión. Es mucho más fácil para los compinches de los militares o miembros de la familia obtener licencias para iniciar un periódico, una revista o un canal de televisión.

Los reporteros y editores se enfrentan a amenazas directas del propietario de los medios. Los escritores pueden ser despedidos o multados dentro de su organización si no escriben lo que el propietario quiere.


En la corta existencia de PEN Myanmar, ya ha tenido un impacto. En junio de 2017 se anunció que los periodistas ya no serían encarcelados por "difamación" y que se reforzarían otros ámbitos de la libertad de prensa. El mismo mes, PEN Myanmar publicó lo que planea ser una serie de "tarjetas de puntuación" de 6 meses. Las mismas supervisan la libertad de expresión basadas en las calificaciones de otras ONG, y recomiendan cambios que deben hacerse para abordar los problemas persistentes de censura.

Última actualización: 15 agosto 2017

Las otras caras de la libertad de expresión

Último tweet:

RT: Malaysia has joined Indonesia as the only two countries on earth that has blocked access to @FictionPresshttps://t.co/07SHvL9moM