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Sentencia a Rainsy demuele la fachada de democracia

Líder opositor Sam Rainsy habla durante un acto de campaña en la provincia de Kandal
Líder opositor Sam Rainsy habla durante un acto de campaña en la provincia de Kandal

Reuters via Human Rights Watch

La reciente condena del opositor camboyano Sam Rainsy por cargos fabricados es un ejemplo de la cada vez peor situación de la libre expresión del país y un Gobierno que ya no está interesado en parecer ser democrático, dicen Human Rights Watch y ARTICLE 19. El hecho de que el Gobierno esté usando al sistema judicial para silenciar el disenso, y que esos ataques están poniendo en riesgo a la democracia, es un hallazgo clave en un nuevo informe presentado por ARTICLE 19, el Centro Camboyano por los Derechos Humanos (CCHR) y otras 15 organizaciones y sindicatos de Camboya e internacionales.

Rainsy fue sentenciado en ausencia a 10 años de cárcel el 23 de septiembre por cargos de difundir desinformación y falsificar mapas. Rainsy, un conocido líder de la oposición desde 1998, había difundido un mapa que afirmaba que la frontera de Camboya con Vietnam se había desplazado.

Según Human Rights Watch, el juicio fue cerrado al público, aunque el fallo judicial fue leído por el juez Ke Sakhan. El juez dijo "Los actos cometidos por el acusado afectaron gravemente el honor del Gobierno".

"La sentencia de Rainsy lleva la campaña de Hun Sen de persecución de los críticos a un nuevo extremo y destaca el control gubernamental sobre el sistema judicial", dijo Human Rights Watch.

"De alguna manera las autoridades camboyana encuentran de manera habitual el tiempo para usar la policía y los tribunales para atacar a los críticos, pero nunca pueden arrestar ni condenar a los que atacan, con frecuencia en forma homicida, a esos mismos críticos", agregó Human Rights Watch.

Rainsy, que ha estado en un estilo autoimpuesto en el extranjero este año, se enfrenta a la cárcel si vuelve a Camboya, lo que deja poca esperanza de que pueda participar en las elecciones para la Asamblea Nacional en 2013.

Human Rights Watch instó a Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y otros donantes clave a emprender una enérgica acción diplomática contra la sentencia de Rainsy, entre ellos retirar a sus embajadores para demostrar su indignación. Los donantes aportan aproximadamente 50 por ciento del presupuesto del Gobierno camboyano.

Al presentar el informe sobre Camboya, ARTICLE 19 dijo: "En los últimos años, los actos de intimidación, acoso y el uso inadecuado de las leyes penales para frustrar la crítica, han creado un clima de temor y autocensura extendida, que priva a los camboyanos de sus derechos a la expresión e información que son cruciales para una genuina participación democrática".

El informe "Cambodia Gagged: Democracy at Risk?" (Camboya amordazada: democracia en riesgo) destaca la cada vez peor situación de la libertad de expresión en Camboya, y específicamente la forma en que el Gobierno silencia a los parlamentarios como Rainsy, los medios, abogados, activistas de derechos humanos y el público en general. El informe dedica un capítulo a cada uno de estos "pilares de la democracia" a explorar la forma en que el Gobierno los ha atacado, y las consecuencias para la democracia.

El informe ofrece una serie de recomendaciones para el Gobierno de Camboya, los cinco grupos que constituyen los pilares de la democracia, y la comunidad internacional, para proteger y promover la libre expresión, incluyendo qué leyes promover y a cuáles grupos cabildear.

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