REGIONES:

SUBSCRIBE:

Sign up for weekly updates

Disparan gas lacrimógeno y balas de goma contra manifestantes y periodistas

Diez mil georgianos llegaron a las calles el 21 de mayo en la capital, Tbilisi, para exigir que la dimisión del presidente Mikheil Saakashvili. Sin que las protestas dieran signos de amainar, las fuerzas de seguridad dispersaron a cientos de manifestantes de oposición usando cañones de agua y gas lacrimógeno el 26 de mayo, golpeando y deteniendo a muchos, informan Human Rights Watch, Reporteros sin Fronteras (RSF), ARTICLE 19 e Índice de la Censura. Varios periodistas fueron violentamente agredidos en el ataque.

La protesta inicial el 21 de mayo fue encabezada por la exvocera del Parlamento, Nino Burjanadze. El 25 de mayo, cientos de personas se reunieron frente al edificio del Parlamento en la avenida Rustaveli. Su permiso para la manifestación expiró a la medianoche, y las autoridades les dijeron que se reubicaran en una sede alternativa para despejar la calle para un desfile militar por el Día de la Independencia la mañana siguiente.

Pero los manifestantes se negaron a desplazarse e inmediatamente después de la medianoche la policía comenzó su ataque. Algunos manifestantes armados con palos se enfrentaron con la policía. La policía persiguió a los manifestantes, patéandolos y golpéandolos con cachiporras. Cuatro personas murieron durante la operación policíaca y 37 resultaron lesionadas, dicen los miembros de IFEX.

"Aunque los manifestantes rompieron la ley y así el uso de la fuerza estaba justificado, los periodistas no debieron haber sido atacados ni se les debió haber cumplido sus deberes profesionales", escribe Boyko Boev para Índice.

Según Índice, 17 periodistas fueron atacados. Beka Sivsivadze, del periódico independiente "Asaval-Dasavali", relató , "Les dije que eramos periodistas pero nos golpearon con más fuerza cuando se enteraron".

Las videocámaras de los periodistas fueron decomisadas o destruidas y sus teléfonos fueron confiscados, informa RSF. Las acreditaciones de prensa de algunos fueron arrancadas por la policía antimotines. Un periodista fue hospitalizado por inhalar gas lacrimógeno. Otros fueron detenidos durante varias horas. Otro periodista pasó la noche en una comisaría. La periodista Diana Khoperia del periódico "Obyektivi" necesitó varios puntos de sutura en la cabeza tras ser golpeada.

"Este uso de la fuerza contra reporteros que sólo estaban cubriendo sucesos es intolerable. Instamos a las autoridades y a la oposición a respetar a los periodistas, quienes no deben ser las víctimas colaterales de la actual tensión política", exhortó RSF.

Último tweet:

The Thai Journalists Association & Thai Broadcast Journalists Association criticized the order of a Thailand govern… https://t.co/AXcSU47mNr