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Nueva oleada de arrestos, entre ellas las de el equipo de una película, por cargos de "conspiración" inventados

Las ruedas de la injusticia se aceleraron otra vez en Irán en las últimas semanas con una nueva ronda de arrestos de periodistas y cineastas y la imposición de una sentencia de 11 años a un defensor de los derechos humanos enfermo.

Reporteros sin Fronteras (RSF) dice que al menos 16 periodistas fueron arrestados en agosto y septiembre, siete de los cuales trabajaban con Majzooban Nor, un sitio web que apoya la población sufi de Irak. Algunos han estado detenidos en confinamiento solitario o han sido maltratados de alguna otra manera, afirma RSF.

En apenas otro ejemplo de la tortura enfrentan los prisioneros, el hijo del periodista Issa Saharkhiz dice que su padre fue atacado por dos prisioneros a los que los guardias recompensaron por el ataque con drogas, informa el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ).

Además, seis documentalistas fueron arrestados en falso en relación con un documental de la BBC sobre el ayatolá Ali Khamenei con el que no tenían nada que ver, dicen el CPJ y Human Rights Watch. El CPJ informa que en lo que se ha vuelto una táctica de rutina, el Gobierno iraní inventó una conspiración en un intento de desacreditar al documental y a los cineastas que no tenían nada que ver.

Entre los cinco hombres y una mujer arrestados está Mojtaba Mirtahmasb, quien hizo una película este año con el director Jafar Panahi titulada "Esta no esta una película" mientras Panahi estaba bajo arresto domiciliario. Se impidió a Mirtahmasb salir de Irán para presentar la película en el Festival Internacional de Cine de Toronto en septiembre, según los organizadores del festival. La propia película fue sacada de contrabando de Irán en un pastel, y estrenada en Cannes.

El 28 de septiembre, se impuso a la periodista Narges Mohammadi, cuya salud ha sido mala desde su arresto, una sentencia de cárcel de 11 años en relación con su trabajo con el Centro de Defensores de Derechos Humanos (DHRC) de Irán, informa RSF. Human Rights Watch informa además que el abogado Abdolfattah Soltani, quien fundó DHRC con la premio Nobel Shirin Ebadi, fue arbitrariamente arrestado el 10 de septiembre.

También en septiembre, el clérigo, bloguero y editor de sitio web Ahmad Reza Ahmadpour recibió una sentencia de cuatro años por diseminar "información falsa" y "atacar al Gobierno", dice RSF.

RSF señala que muchos prisioneros de conciencia son obligados a admitir crímenes falsos o son obligados a testificar en falso contra de otros en el terrorífico entorno carcelario. Según el "Guardian", ha habido dos suicidios sospechosos de blogueros bajo esa presión en septiembre.

En un caso aislado de buenas noticias, los caminantes estadounidenses Josh Fattal y Shane Bauer fueron liberados bajo fianza este mes gracias a la intensa presión internacional, informa el CPJ. Bauer es un periodista que no estaba cumpliendo una misión en el momento de su arresto.

Con ocasión de la comparecencia del presidente Mahmoud Ahmadinejad ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York en septiembre, Human Rights Watch instó a los miembro a "presionar al líder iraní para permitir que visiten el país el recientemente nombrado enviado especial de la ONU para Irán y organizaciones de derechos humanos independientes".

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