REGIONES:

SUBSCRIBE:

Sign up for weekly updates

Emergen noticias de protestas con saldo mortal de cara al apagón informativo

Manifestantes sostienen pancartas agradeciendo a Al Yazira mientras celebran en las calles de Tobruk el 22 de febrero. Los residentes dicen que la ciudad portuaria está ahora bajo su control
Manifestantes sostienen pancartas agradeciendo a Al Yazira mientras celebran en las calles de Tobruk el 22 de febrero. Los residentes dicen que la ciudad portuaria está ahora bajo su control

REUTERS/Asmaa Waguih

Mientras las violentas protestas contra el líder libio Muammar Gadafi se extienden a la capital, Trípoli, y esta semana Gadafi y su hijo han jurado pelear hasta “que quede un solo hombre en pie”, el número de muertos en los disturbios supera los 300, reporta Human Rights Watch. Con una situación difícil de valorar debido al apagón informativo impuesto por el gobierno, los miembros de IFEX solicitan por lo menos una investigación independiente y una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para responder a la crisis.

Los pocos reportes que salen de Libia cuentan de asesinatos masivos de manifestantes, a manos de matones armados, fuerzas de seguridad apoyadas por mercenarios extranjeros y batallones especiales de seguridad que usan municiones de verdad en diversas ciudades, dice Human Rights Watch.

Al Yazira informó que aviones de guerra se habían unido a las fuerzas de seguridad para atacar manifestantes antigubernamentales en la capital, Trípoli; Algunos testigos dijeron a Human Rights Watch que las fuerzas libias dispararon “indiscriminadamente” contra manifestantes en la capital el 21 y 22 de febrero.

Durante mucho tiempo, algunos miembros de IFEX han estado documentando la ausencia completa de medios independientes y estaciones de radio o TV privadas en Libia. Los libios que son críticos al régimen de Gadafi son desaparecidos o detenidos de manera sistemática. Los periodistas extranjeros trabajan bajo restricciones férreas y es imposible de verificar mucha de la información que sale de Libia. La crisis sólo sirve para subrayar la gravedad del ambiente restrictivo de los medios en Libia.

Por ejemplo, el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ) reporta que Atef al-Atrash, un periodista crítico libio, quién colaboraba con los sitios web noticiosos Libia-Watanona y Libia al-Mustakbal, desapareció tras reportar en vivo para Al Yazira desde las protestas en Benghazi el 17 de Febrero. Había reportado que “varios periodistas” habían sido detenidos. Dijo al aire que se había “hecho un claro intento por aislarle”.

Según Reporteros sin Fronteras (RSF), el diario "Libia Al-Youm" reportó que fuerzas internas de seguridad arrestaron por un breve periodo a Taqi al-Din al-Chalawi y a Abdel Fattah Bourwaq, director y redactor del sitio web de noticias local Irasa, el 16 de febrero. El bloguero Mohammed al-Ashim Masmari fue arrestado ese mismo día tras conceder entrevistas acerca de las manifestaciones a varias estaciones de TV vía satélite, entre elllas Al Yazira y el servicio árabe de la BBC.

Human Rights Watch dijo que fuerzas de seguridad arrestaron al periodista benghazi, Hind El Houny, el 17 de febrero, llevando el total de activistas, disidentes, abogados y ex prisioneros políticos arrestados desde el principio de las protestas a por lo menos 17.

Según RSF, el sitio web árabe de noticias Shaffaf infromó que en un intento para detener las protestas, “los medios oficiales han orquestado una campaña contra aquellos que están lucrando con la sangre de los mártires”. Además, las autoridades están impidendo que los periodistas se muevan libremente dentro del país, y les han negado la entrada a periodistas extranjeros, dice RSF. Se les prohíbe transmitir la señal de Al Yazira a los operadores de TV por cable, pero la señal está disponible por satélite, aunque ha sido interferida de manera intermitente El 21 de febrero, Al Yazira informó que los teléfonos fijos y los celulares habían sido cortados.

RSF dice que el 20 de febrero los manifestantes antigubernamentales respondieron saqueando las instalaciones de Al-Jamahiriya 2, estación de TV del estado y Al-Shababia estación de radio pública. Según informes noticiosos, se hicieron manifestantes frente a la estación de radio pública en Benghazi e hicieron un llamado al aire para que los medios internacionales cubrieran la represión orquestada por “el criminal Gadafi”.

Mientras tanto, el gobierno ha cerrado todas las comunicaciones por Internet en Libia y ha arrestado a libios que han concedido entrevistas por vía telefónica a los medios, “haciendo que sea extremadamente difícil obtener información sobre lo que acontece ahí,” dijo Human Rights Watch.

Según el CPJ, la ofensiva Libia contra la Internet no ha mostrado la misma consistencia que el apagón de seis días en Egipto – la conectividad ha sido intermitente – y es difícil decir si los apagones han sido deliberados. Pero el CPJ puede confirmar que Internet está disponible, Twitter, Facebook y los sitios web de Al Yazira han sido agregados a los acostumbrados filtros políticos de Internet

"Una potencial catástrofe de derechos humanos está ocurriendo en Libia, mientras los manifestantes se arriesgan a los disparos de balas de verdad y la muerte", declaró Human Rights Watch. "Libia está tratando de imponer un apagón informativo, pero no puede ocultar una masacre".

El 21 de febrero, diplomáticos libios de alto rango en todo el mundo renunciaron públicamente a sus puestos, negándose a representar al gobierno y demandaron una enérgica acción internacional para acabar con la violencia.

ARTICLE 19 hace un llamado al Consejo de Derechos Humanos de la ONU para que realicen de inmediato una sesión especial sobre Libia.

Human Rights Watch exige que los gobiernos preocupados respalden sus declaraciones de rechazo con “acciones concretas”: un embargo a Libia sobre todas las armas y equipo de seguridad; sanciones dirigidas contra los líderes libios; una investigación complete, independiente y expedita de cualesquier crímenes que se cometan; y una sesión especial de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

Aunque alguna vez fue tratado como un paria, Libia ha sido aceptada por países occidentales hambrientos del petróleo y de las oportunidades lucrativas de negocios disponibles desde que Gadafi proclamó que había abandonado su apoyo al terrorismo, dice "The Guardian". Sin embargo ha habido una disminución mínima de la represión local.

ADDITIONAL INFORMATION


Último tweet:

Valentine's Week gift for African continent in the shape of ECOWAS Court landmark judgement directing Gambia to ame… https://t.co/6FYetGPtQ2