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PERFIL

Activista transexual Nisha Ayub

Nisha Ayub ha dedicado su vida a luchar por los derechos de las personas trans en su país, exigiendo el fin de las leyes discriminatorias y fundando organizaciones que trabajan con grupos marginados.

Facebook/Nisha Ayub

"Ustedes pueden cortarme el pelo. Pueden despojarme de mi ropa hasta dejarme desnuda. Pueden tomar mi dignidad. Incluso me pueden matar. Pero no pueden quitarme mi identidad como persona transgénero."


Nisha Ayub, describiendo sus tres meses de prisión por ser transgénero

Nisha Ayub, la primera mujer trans en recibir el Premio Internacional Mujeres de Coraje del Secretario de Estado de EE.UU., ha sido moldeada por sus experiencias creciendo en Malasia, donde las personas transexuales son discriminadas por la ley. Ayub ha dedicado su vida a luchar por los derechos de las personas trans en su país, exigiendo el fin de las leyes discriminatorias y fundando organizaciones que trabajan con grupos marginados, especialmente las personas transgénero y otras comunidades LGBTIQ.

Ayub creció en Malaca, Malasia, y como un niño explorando su identidad de género se enfrentó a la discriminación desde una edad muy temprana tanto en el hogar como en la escuela. A los 21 años, las autoridades religiosas la detuvieron y condenaron a tres meses en una prisión masculina por un delito de travestismo. En la prisión, fue abusada sexualmente y humillada por el director y varios prisioneros. Estas experiencias traumáticas de discriminación y persecución formaron su determinación de luchar contra la injusticia y la llevaron a una vida de activismo y defensa de los derechos humanos.

Además de liderar el activismo en temas trans en Malasia, Ayub también creó dos importantes ONGs, Fundación SEED y Justicia para las Hermanas (Justice for Sisters). Las dos organizaciones trabajan por la supresión de las leyes discriminatorias de Malasia contra las personas transgénero y proporcionan servicios de apoyo a los trans, trabajadoras sexuales y personas que viven con VIH.

Justicia para las Hermanas ganó una batalla legal importante en 2014, cuando el Tribunal de Apelación revocó una ley Sharia que apuntaba a las personas trans. La ley en cuestión era la Sección 66 de la promulgación Penal Negri Sembilan Sharia 1992, que prohibía a cualquier hombre musulmán usar la vestimenta de una mujer y hacerse pasar por una mujer.

El Tribunal de Apelación revocó la ley, observando que contravenía las disposiciones constitucionales que garantizan la libertad personal, la igualdad, la libertad de circulación y la libertad de expresión. Esto fue visto como un momento decisivo para los derechos de las personas transgénero en Malasia.

Sin embargo, en un importante revés tan sólo un año más tarde, un tribunal federal revocó esta decisión. Ayub junto con otros activistas LGBT continúan trabajando por la abolición de las leyes discriminatorias en consonancia con los compromisos internacionales de derechos humanos de Malasia.

Malasia sigue siendo uno de los 74 países de todo el mundo que penaliza las relaciones homosexuales. En un informe de 2014, Human Rights Watch describió a Malasia como uno de los peores países para ser una persona transgénero debido al ostracismo social, la discriminación, el abuso sexual y el acoso que sufren las personas transexuales de forma regular.

La lucha y contribuciones de Ayub han sido reconocidas a nivel nacional e internacional, incluso a través de varios premios de derechos humanos. En marzo de 2016, Ayub fue galardonada el Premio Internacional Mujeres de Coraje del Secretario de Estado de EE.UU. que reconoce a "mujeres que han demostrado un valor excepcional y liderazgo en la promoción de la paz, la justicia, los derechos humanos, la igualdad de género...". Fue la primera mujer trans en recibir este premio.

Entregando el premio a Ayub, el Secretario de Estado John Kerry dijo: "Honramos a Nisha Ayub como una mujer de coraje, por su extraordinaria labor para promover sociedades más justas, equitativas y tolerantes con independencia de la orientación sexual e identidad de género."

En 2015, Ayub recibió el premio Alison Des Forges de Human Rights Watch por su activismo extraordinario. Hablando de su compromiso y contribución al activismo por los derechos humanos, Boris Dittrich de HRW dijo: “Nisha Ayub ha sido víctima de abusos graves contra los derechos humanos por las autoridades en Malasia. En lugar de desanimarse y tener miedo, decidió convertirse en una defensora de los derechos humanos. Ella defiende, sin descanso, los derechos de las personas trans de una manera positiva y respetuosa, inspirando a otros a seguir sus pasos.

El éxito de Ayub en atraer una atención muy necesaria a la situación de las personas trans en Malasia, también le ha dado unos cuantos detractores. En 2015, Ayub fue agredida en la calle por desconocidos, un ataque que considera que fue en represalia por su trabajo. Sin embargo, ella se mantiene firme en su compromiso con la lucha por los derechos de la comunidad trans en Malasia.

Las esperanzas y deseos de Ayub son bastante sencillos: "Mi esperanza para la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) en Malasia es básicamente que el gobierno reconozca y acepte que somos una parte de la sociedad." "Y al mismo tiempo, espero que seamos protegidos, al igual que los demás ciudadanos. Como mujer transgénero, lo único que pedimos es nuestro derecho a la educación, nuestro derecho al empleo, nuestro derecho a cada cosa que es derecho de todos los ciudadanos", agregó la activista musulmana.

El 6 de abril de 2016, elogiando sus contribuciones a los derechos de los transexuales, la ciudad de San Diego proclamó el 5 de Abril - su cumpleaños – el Día Nisha Ayub. La integridad de Ayub, su espíritu y firme compromiso con los derechos humanos sirve como una inspiración para todos.

[Última actualziación 18 de agosto de 2016]

Última actualización: 18 agosto 2016

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