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Efectivos militares agreden a periodistas en Nuevo Laredo

(CEPET/IFEX) - El 13 de julio de 2010, elementos del Ejercito Mexicano golpearon a Abisaí Rubio Curiel y Antonio Neftalí Gómez, reporteros de TV Azteca y 106.5 Radio Voz, respectivamente, además de Ricardo Ramírez Pedraza, camarógrafo de una agencia de noticias local, mientras cubrían el resultado de un enfrentamiento a tiros entre delincuentes y personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), al poniente de Nuevo Laredo, Tamaulipas (noreste de México).

De acuerdo con el relato de dos de los periodistas, el incidente se dio aproximadamente a medio día, luego de un reporte que alertaba sobre disparos en esa zona de la ciudad. Rubio Curiel y Ramírez Pedraza llegaron hasta una brecha ubicada sobre el Segundo Anillo Periférico, a la altura de la entrada al ejido El Progreso, donde advirtieron la presencia de vehículos de la Policía Ministerial del estado y escucharon una detonación de arma de fuego, por lo que empezaron a grabar la escena a la distancia con dos cámaras que llevaban consigo.

En las imágenes captadas y difundidas por varios medios se observa que al menos tres militares con el rostro cubierto avanzan hacia los periodistas a quienes hacen retroceder mediante empujones, amenazas y golpes contra los equipos de video que, según el reportero de TV Azteca, sufrieron daños en la lente y el controlador del zoom.

Hasta el lugar llegó también Neftalí Gómez, a quien en las imágenes se ve levantarse del piso luego de ser derribado por uno de los uniformados. "Yo me acerqué cuando vi que estaban golpeando a los dos compañeros, pero luego se me fue a las patadas un militar, hasta que me tiro en la carretera", dijo el periodista a un medio local.

Según Rubio Curiel en el lugar se encontraba el teniente coronel Félix Moreno Ibarra, quien aparentemente estaba al frente del operativo, pero al momento en que intentaron acercarse a él un soldado se interpuso, por lo que no pudieron inconformarse. Los militares se retiraron a bordo de tres unidades rotuladas con los números 0901322, 0901375 y 0901329.

Por la noche los periodistas presentaron una denuncia ante la Agencía del Ministerio Público Federal, donde se prometió turnar su caso a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos en contra de la Libertad de Expresión.

El 14 de julio, la SEDENA, a través de la Comandancia de la 8a. Zona Militar, emitió un comunicado en el que detalla el enfrentamiento con presuntos delincuentes y reprueba la conducta del personal militar en contra de los periodistas. Asimismo, se compromete a investigar el hecho con el fin de determinar la responsabilidad de los participantes y "aplicar las leyes y reglamentos militares".

Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició un expediente de queja por el caso y solicitó a la SEDENA la aplicación de medidas cautelares para proteger la integridad de los agraviados, además de adoptar medidas que permitan garantizar el libre ejercicio en la labor periodística en esa entidad, sin limitación alguna. Mediante un boletín informativo a medios, el organismo destacó que "no hay justificación alguna para que con el pretexto de los operativos contra la delincuencia organizada se agreda a periodistas y se atente contra el derecho a la libertad de expresión".

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