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Excesos policíacos contra periodistas continúan sin control en México

Reporteros sin Fronteras condena los abusos policíacos padecidos por los periodistas el 14 de septiembre de 2013, esta vez en el estado de Veracruz (este). Agentes de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (granaderos y policía montada) golpearon violentamente a cuatro fotorreporteros y los despojaron de su equipo cuando cubrían el desalojo de profesores que, como protesta, permanecían en una plaza de Xalapa, capital del estado.

A un quinto fotógrafo, Juan Alberto Arellano, detenido en las mismas circunstancias, se le acusó de “portación ilegal de armas” y de “delitos contra la salud”. La policía dijo que le había incautado más de cien bolsas de cocaína y una cantidad indeterminada de mariguana. Reporteros sin Fronteras y varias ONG mexicanas pusieron en duda la veracidad de esas acusaciones y pidieron que el periodista fuera puesto en libertad de forma inmediata.

“Los excesos policíacos contra los profesionales de la información registrados durante las manifestaciones se repetirán mientras estos no sean sancionados. Aún esperamos saber si se está llevando a cabo una investigación sobre las detenciones y los malos tratos que padecieron otros cuatro periodistas en una manifestación precedente, realizada el 1 de septiembre pasado en la ciudad de México. La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE) debe rendir cuentas por este caso y exigir la colaboración de las autoridades de los estados concernidos para que se haga justicia por lo ocurrido con los periodistas”, señaló Reporteros sin Fronteras.

“Aún se realizaba el operativo, saqué mi cámara y empecé a tomar fotos cuando se acercó una persona vestida de civil y alguien le dijo: 'trae una cámara', me empezaron a agredir. Me identifiqué como reportera. Entonces vi a unas 20 personas, empezaron a correr detrás de mí, me rodearon y una me dio un golpe y me tiró al suelo, me jalaron la cámara y me la quitaron. Uno se llevó la cámara, mientras un policía se llevó mi mochila donde llevaba tarjetas y mi celular Black Berry, micrófonos, cables, y grabadora. Me golpearon en la cabeza, a patadas. Una vez en el suelo, cinco tipos ordenaron llevarme a la línea de salida y me dijeron: 'no mires atrás'. Cuando salí del lugar, una camioneta me siguió y un sujeto que dijo llevar mi equipo ordenó: 'súbete', a lo que me negué por temor a 'ser desaparecida'”, relató a Reporteros sin Fronteras Melina Zurita, corresponsal de la Agence France-Presse (AFP).

Roger Martínez, reportero y subdirector de la Agencia Imagen del Golfo, fue perseguido por policías cuando tomaba fotos. Aunque se identificó como periodista, lo golpearon y recibió choques eléctricos que lo obligaron a soltar su cámara. Óscar Martínez y Rubén Espinoza, de la agencia ABC, se vieron obligados a entregar su material y a borrar las imágenes del operativo. Los cuatro periodistas denunciaron estos abusos ante la FEADLE y el Mecanismo para la Protección de Periodistas del Estado, mientras que el gobierno local dijo que el operativo que se había desarrollado "fue limpio" y que se respetaron los derechos humanos.

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