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Aún sin justicia un año después en el caso de la masacre en Maguindanao, dice IFEX

Una carpa lleva los nombres de los 32 periodistas asesinados en la masacre de Maguindanao
Una carpa lleva los nombres de los 32 periodistas asesinados en la masacre de Maguindanao

Lito Ocampo/CMFR

A un año de distancia, la Oficina de la Red del Intercambio Internacional por la Libertad de Expresión (IFEX), la red de organizaciones de la libre expresión más grande del mundo, está pidiendo justicia en el caso de la masacre en Maguindanao. El 23 de noviembre de 2009, al menos 57 personas, entre ellas 32 periodistas y trabajadores de los medios, fueron asesinados en una colina cubierta de hierba en la provincia de Maguindanao en el sur de Filipinas, mientras viajaban en un convoy electoral. El evento no es sólo famoso por ser el acto más de violencia más mortífero jamás registrado cometido contra periodistas, además arroja una luz en la cultura de la impunidad, que data de hace varias décadas, para los asesinos de periodistas y otros civiles en Filipinas, dice IFEX. Los miembros de IFEX en todo el mundo conmemoraron el día como un Día de Acción Global.

Las víctimas se dirigían a un acto político cuando fueron emboscadas por pistoleros supuestamente comandados por Andal Ampatuan Jr., un alcalde local cuya poderosa familia controla gran parte de la región. Fueron obligados a salir de sus vehículos, alineados y ejecutados. Sus cuerpos fueron arrojados a fosas abiertas.

El Center for Media Freedom and Responsibility (Centro por la Libertad y Responsabilidad de los Medios, CMFR) (CMFR), miembro de IFEX en Filipinas, dice que la masacre encaja en un patrón de abuso más amplio. "Filipinas es oficialmente una democracia, pero los cotos de poder de los caudillos a los que se ha permitido florecer en al menos 100 localidades es una burla de esa afirmación. En lugares como Maguindanao, ejércitos privados deciden las elecciones y además tienen poder de vida o muerte sobre los hombres y mujeres bajo el régimen del caudillo".

Un equipo de investigación enviado a Maguindanao en agosto por el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ) reveló que partes de la provincia, incluyendo la escena del crimen, siguen bajo el control de la familia Ampatuan. En un informe publicado la semana pasada, Human Rights Watch vincula al clan Ampatuan con decenios de violencia en la provincia, en los que ha habido tortura, secuestro y asesinato de testigos.

IFEX apoya a sus miembros que trabajan en Filipinas mientras siguen luchando por justicia para las víctimas y sus familias, el derecho a la libertad de expresión, y el fin a la impunidad en el país, de la que CMFR dice que hoy por hoy es "la mayor amenaza a la libre expresión y democracia en Filipinas".

La cultura de la impunidad "ha permitido y alentado no sólo el asesinato de periodistas, sino también de activistas políticos, jueces, abogados, trabajadores de los derechos humanos y otros ciudadanos. Aunque oficialmente hay paz, los asesinatos de periodistas y trabajadores de los medios y de más de otras mil personas muertas extrajudicialmente, han hecho virtualmente de muchas localidades zonas de guerra", dice el CMFR.

Por ejemplo, aunque el juicio de los perpetradores avanza, casi todos los sospechosos siguen en libertad. Según el CPJ, de 196 sospechosos de la masacre, 19 están enjuiciados y 47 están bajo custodia pero no han sido acusado. Más de 100 siguen en libertad, entre ellos 10 policías y cuatro soldados.

Por desgracia, esto es acorde con el historial de Filipinas respecto a impunidad: Según el conteo del CPJ, 68 periodistas han sido asesinados en Filipinas en el cumplimiento de su deber desde 1992. En ese tiempo sólo ha habido cinco condenas.

Durante el año pasado, los miembros de IFEX informaron que los familiares de las víctimas y testigos de la masacre han recibido ofrecimientos de sobornos, han sido intimidados o incluso asesinados, y que la investigación puede haber sido tan torpe que las pruebas forenses están en riesgo. Por ejemplo, Human Rights Watch señala que algunos funcionarios no usaron guantes en la escena del crimen. Incluso el número de víctimas está abierto a debate. En la escena del crimen se encontraron la dentadura postiza y los documentos de identidad de un reportero gráfico de 61 años, pero su cuerpo nunca fue recuperado.

Un testigo clave, Suwaid Uphan, fue muerto en junio tras haber admitido en televisión haber sido parte del escuadrón de la muerte de siete hombres que llevó a cabo los asesinatos y nombrado a otros sospechosos.

El manejo de la investigación ha sido una prueba para el tortuoso proceso judicial del país y una medida del compromiso del nuevo Gobierno con la reforma. El presidente Benigno Aquino, elegido en junio, prometió imputar la responsabilidad a los asesinos y desarmar la red de poderosos clanes y ejércitos privado que florecieron bajo la anterior administración.

Pero los miembros de IFEX dicen que se está quedando corto en el cumplimiento de sus promesas, especialmente debido al lento ritmo con que se están manejando las investigaciones. El CMFR dice que bajo el sistema judicial existente, el juicio de los acusados podría llevar un decenio o más.

Doce miembros de IFEX, junto con otras organizaciones de apoyo a los miembros que se reunieron esta semana en la sede de la UNESCO en París para analizar asociaciones internacionales, pidieron a los gobiernos nacionales de todo el mundo aplicar presión al Gobierno de Filipinas para instruir a los tribunales para especificar un marco de tiempo para el arresto, juicio y proceso de los 196 sospechosos.

En medio de los temores de que los perpetradores de esta atrocidad puedan escapara a la justicia, los miembros de IFEX se unieron a familiares, colegas y medios y grupos de derechos humanos tanto en Filipinas y como en todo el mundo para garantizar que el mundo recuerde lo qué ocurrió. Hubo una marcha con velas y un concierto de beneficencia en manila, una caravana de vehículos en Maguindanao hasta el sitio del crimen, una campaña de postales electrónicas encabezada por la FIP para exigir justicia y talleres de capacitación en seguridad para periodistas en Filipinas. Dice el CPJ, "Todos los eventos comparten el mismo mensaje: nunca olviden y nunca otra vez".

CPJ reunió puntos destacados de estos eventos y otros más, incluyendo maneras de participar y saber más sobre la masacre
Vea también el sitio web de FIP Asia-Pacífico para obtener más información sobre el Día de Acción Global el 23 de noviembre
ADDITIONAL INFORMATION
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