REGIONES:

SUBSCRIBE:

Sign up for weekly updates

Periodista y abogado de derechos humanos siguen tras las rejas

Las autoridades sirias siguen haciendo caso omiso de las protestas sobre la detención de críticos del régimen por cargos espurios. A pesar de haber terminado una sentencia de 30 meses, un periodista y activista sirio está siendo mantenido en la cárcel en represalia por un artículo sacado de contrabando de la prisión que critica al régimen iraní y las relaciones de Siria con Irán, informan Human Rights Watch, el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ) y Reporteros sin Fronteras (RSF). Además, un abogado de derechos humanos que ha señalado repetidamente el atroz tratamiento y la tortura de prisioneros políticos fue sentenciado el 23 de junio a tres años de cárcel, informa el Cairo Institute for Human Rights Studies (Instituto Cairota de Estudios de Derechos Humanos, CIHRS) y Freedom House.

Ali al-Abdallah fue arrestado en diciembre de 2007 inmediatamente después de que fue elegido para el secretariado de la Declaración de Damasco, un movimiento reformista que pide cambios pacíficos y democráticos en Siria. Ha escrito en forma regular para numerosos periódicos prominentes en árabe fuera de Siria. Fue acusado, junto con otros 11 activistas, de "difundir información falsa con la intención de dañar al estado y debilitar los sentimientos nacionales", "membresía en una organización secreta con la intención de desestabilizar la estructura política y económica del Estado" e "incitar a la tensión étnica y racial".

Terminó su periodo de prisión el 17 de junio de 2010 después de ser sentenciado en 2008 por cargos muy politizados relacionados con asistir a una reunión de numerosos grupos y activistas de la oposición.

Pero en lugar de liberarlo, los funcionarios le dijeron que debía permanecer en la cárcel para enfrentar un nuevo juicio por cargos de "difundir noticias falsas o exageradas que podrían afectar la moral del país". Los miembros de IFEX dicen que la detención continuada es un castigo por un artículo que escribió, en el que disputa una doctrina iraní que otorga autoridad sobre la política a una figura religiosa.

"En la Siria actual, no sólo no se te permite criticar a Siria; tampoco puedes criticar a los aliados de Siria", dijo Human Rights Watch.

Las autoridades han estado interrogando y arrestando a activistas de derechos humanos, abogados y periodistas en una ofensiva que se ha vuelto más intensa desde mediados de 2009, dice RSF.

En otro caso, el abogado y activista de derechos Muhannad al-Hassani, presidente de la Organización Siria de Derechos Humanos (Sawasiyah) fue encarcelado por sus informes sobre juicios excepcionales ante la Suprema Corte de Seguridad del Estado y su denuncia de la muerte de un detenido debido a tortura, dice CIHRS. Después de años de acoso por parte del Gobierno sirio, fue arrestado en julio de 2009 y acusado de "difundir información falsa que afecta la unidad de la nación" y "debilitar la moral nacional". Al-Hassani es el ganador del Premio Martin Ennals para Defensores de los Derechos Humanos de este año, y ha representado en los tribunales en forma continua a activistas y detenidos políticos.

Tan solo en 2010, los servicios de seguridad han detenido a numerosos disidentes que intentaron ejercer sus derechos a la libre expresión y asamblea. Muchos de los prisioneros políticos de Siria, cuyo número se estima en de 2,500 a 3,000, nunca han sido juzgados, dice Freedom House.

ADDITIONAL INFORMATION


Último tweet:

Nepal: @FORUMFREEDOM report recorded a total of 230 media persons were affected directly with 66 incidents of press… https://t.co/jXM881HDp3