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Gobierno recurre a ataque cibernético para aplastar la cobertura de los disturbios

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El grupo "piractivista" Anonymous y los activistas tunecinos están pidiendo se ponga fin a la censura gubernamental

Anonymous via Al Jazeera

Mientras Túnez sigue colapsándose con manifestaciones contra el desempleo y la corrupción - se informa que los disturbios son los peores en el país en una década - los funcionarios están haciendo su mayor esfuerzo para garantizar que el público no sepa lo que está pasando. Recurrieron a las tácticas habituales: arrestaron a periodistas, censuraron periódicos de oposición, denunciaron a Al Yazira y obstruyeron informes y transmisiones, informan miembros del Grupo de Vigilancia de Túnez de IFEX (TMG de IFEX) y otros miembros de IFEX. Pero esta vez, las autoridades fueron todavía más lejos: obtuvieron contraseñas y nombres de usuarios de blogueros, reporteros y activistas políticos para identificar a líderes de las protestas y eliminar o poner en riesgo sus cuentas de correo electrónico y Facebook.

El punto de arranque para la ola de protestas y la a veces mortal represión fue Sidi Bouzid, en el sur de Túnez, donde el graduado universitario Mohamed Bouazizi se inmoló el 17 de diciembre en protesta contra el desempleo. El Observatoire pour la liberté de presse, d'édition et de creation (Observatorio para la Libertad de Prensa, Edición y Creación, OLPEC) cuenta al menos otros 50 manifestantes muertos a manos de las fuerzas gubernamentales, en Kasserine, Thala, Meknassi y Erregueb.

"La negativa del acceso a la información, el derecho a la libre expresión y el derecho a la libertad de reunión asume muchas formas en Túnez; esas restricciones jugaron una parte clave en la intensificación de las tensiones en Túnez", dijo el presidente del TMG de IFEX Rohan Jayasekera, de Índice de la Censura.

Junto con las manifestaciones llegó la represión de medios. A finales de diciembre, las autoridades confiscaron de los puestos de periódicos la edición del 24 de diciembre del semanario de oposición "Al-Mawkif", la edición del 25 de diciembre del periódico de oposición "Al-Tariq al-Jadid", informa el Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ). Ambas ediciones contenían una cobertura a fondo de los eventos ocurridos en Sidi Bouzid.

Sofrene Chourabi, un reportero de "Al-Tarik al-Jadida", fue seguido por policías en ropa de civil mientras trataba de cubrir las manifestaciones callejeras el 30 de diciembre, informa el CPJ. Unos agentes de seguridad detuvieron a Chourabi y confiscaron su equipo e identificación, atacaron y deshabilitaron su blog y borraron páginas de su cuenta en Facebook. No fue el único que encontró que su página en Facebook había sido borrada.

Numerosos periodistas independientes que cubrían las protestas también han sido arrestados, informa Reporteros sin Fronteras (RSF); entre ellos hay dos periodistas de Radio Kalima: Nissar Ben Hassen, arrestado en su casa el 11 de enero mientras editaba película de los disturbios en Chebba, y Moez Jemai, arrestado en Gabes el 6 de enero y detenido durante dos días.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) informa que las oficinas del local Sindicato Nacional de Periodistas Tunecinos (SNJ) fueron rodeadas por la policía el 11 de enero, después de lo cual los miembros del sindicato convocaron a una huelga contra la censura.

Mientras tanto, se ha hecho que las estaciones de televisión progubernamentales se alineen. Se impidió a Hannibal TV transmitir un programa sobre las protestas en Sidi Bouzid, según el CPJ. También se impidió al Canal Nessma, también una emisora privada progubernamental, retransmitir un programa sobre las protestas callejeras.

En un discurso presidencial a la nación televisado el 28 de diciembre, mientras prometía el respeto del Gobierno a la libre expresión, el presidente Zine Abidine Ben Ali culpó a "algunos canales de televisión extranjeros que difunden acusaciones falsas y sin comprobar". Un día después, el parlamento emitió una declaración que condena la "campaña de medios sesgada" de Al-Yazira, y acusa a la estación de intentar "desacreditar la reputación de Túnez" y crear un "espíritu de odio y resentimiento" para "difundir el caos, la inestabilidad y la desconfianza en los logros del país". Esta semana, el presidente calificó a los manifestantes de "terroristas".

Sin embargo, hoy, 12 de enero, el Gobierno intentó una línea más suave y dijo que liberaría a todos los detenidos, a menos que hubieran cometido delitos, y que se convocaría a un grupo de trabajo. Pero el ministro de Comunicaciones y el ministro del Interior perdieron sus puestos debido a los disturbios.

A pesar de ello, continúa la censura rampante, informan el TMG de IFEX, RSF y el CPJ. El Organismo de Internet de Túnez bloqueó sitios web de noticias, blogs, cuentas de correo electrónico y páginas de Facebook que contenían contenido crítico desde que estallaron las protestas. La investigación de CPJ demuestra que el Organismo de Internet de Túnez está "modificando páginas Web al vuelo para robar nombres de usuario y contraseñas para sitios como Facebook, Google y Yahoo!", y borrando o poniendo en riesgo cuentas e incluso usando la información para ubicar a blogueros y su red de contactos.

En respuesta a la torpeza del gobierno en línea, ataques rivales organizados por el grupo "piractivista" Anonymous (identificado en Twitter como #optunisia), golpearon los sitios web operados por el estado de Túnez a principios del año, incluyendo los del Presidente, Primer Ministro, la bolsa de valores y varios ministerios, informa Índice de la Censura.

"Esta es una advertencia al Gobierno tunecino", declaró Anonymous. "Cualquier organización que participe en la censura será atacada y no será liberada hasta que el Gobierno tunecino escuche el grito de libertad de su pueblo".

Según el grupo de derechos digitales Electronic Frontier Foundation (EFF), a finales de la semana pasada, las autoridades tunecinas habían comenzado a arrestar y detener a blogueros, entre ellos el bloguero Hamadi Kaloutcha, y el ciberactivista Slim Ammamou, quién alertaron al mundo de su paradero en el ministerio del Interior de Túnez usando Google Latitude. Ammamou y el bloguero Aziz Amami siguen en detención.

De alguna manera las noticias siguen escapando a la censura del régimen de Ben Ali, a través de una pequeña red de periodistas ciudadanos en línea. La semana pasada, los ciudadanos de Túnez comenzaron a informar en Twitter y en blogs que las tropas estaban usando municiones de verdad y comenzaron a comunicarse entre sí para determinar las cifras de muertos y lesionados.

"El levantamiento tiene su etiqueta en Twitter", dice la columnista egipcia Mona Eltahawy. "Una corriente de tweets, todos los cuales incluyen la etiqueta #Sidibouzid, fluye por mi canal de Twitter todos los días en árabe, inglés y francés, y lleva vínculos a blogs tunecinos, video filmado por manifestantes y actualizaciones en vivo de manifestaciones de solidaridad en otras ciudades árabes".

"La opinión ortodoxa es que los vínculos de comunicaciones alternativas que ofrecen Internet y las redes sociales en la web tendrán un efecto limitado en el cambio en Túnez", dijo Jayasekera. "Pero con los medios nacionales reprimidos o apoyando por completo al Estado, [Internet y las redes sociales] siguen siendo el principal conducto para las noticias de cualquier clase desde Túnez".

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