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¿Qué tienen en común Maduro, Erdogan, Al Assad y Mugabe?

Este artículo fue publicado originalmente en ipysvenezuela.org el 8 de noviembre de 2016.

Por Luis Alejandro Borrero, Corresponsal Ipys-Venezuela, Carabobo

Utiliza métodos sofisticados pero iguales de mortales. Le han hecho merecedor de un lugar junto a otras figuras tan cuestionadas como el presidente de Siria, Bashar Al Assad; o Robert Mugabe, el dictador de Zimbaue. Nicolás Maduro fue reseñado en el último informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF) titulado “Depredadores de la libertad de prensa 2016”.

El estudio muestra cómo Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, se ha ensañado sistemáticamente contra uno de los poderes que no controla por completo: la prensa. Y lo ha hecho con eficacia tremenda, agrega el informe. 22 periódicos han cerrado según RSF desde que asumió la presidencia en 2013, año desde que también se convirtió en un depredador de la disidencia.

Marianela Balbi es directora ejecutiva del Instituto de Prensa y Sociedad venezolano (Ipys Venezuela). Desde 2002 la Organización No Gubernamental monitorea los ataques a la libertad de expresión. Y Balbi coincide: Maduro es un depredador de medios. “Este tema es otro de los síntomas de cómo Venezuela ha derivado en un régimen político alejado de las formas democráticas”. El historial ya venía acumulándose con rasgos muy claros de autoritarismo, dijo a El Pitazo en exclusiva.

El uso de las instituciones —fiscalía, jueces y todo el aparato judicial— contra la prensa ha servido para señalar a periodistas que son incómodos al Gobierno. “A Nicolás Maduro no le gustan los medios de comunicación independientes”, agrega el informe de RSF. Por la simple señal o directriz que emana un alto funcionario a los periodistas se les judicializa, observa Balbi con preocupación.

En Venezuela se dibuja un círculo alimentado por la acciones de Gobierno que termina en el mismo punto siempre: mucha censura y autocensura, explica la vocera de Ipys. La creación de instancias como el Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM) monopolizó y reservó para el Estado la compra de papel prensa e insumos fundamentales de la industria gráfica. Desde 2013 y por culpa de un sesgo político y arbitrario en la adquisición de papel medios impresos con líneas independientes han desaparecido. Para RSF la “censura y asfixia económica astutamente orquestadas” son las herramientas favoritas de Maduro.

Casos emblemáticos atornillaron al presidente a la lista de depredadores. Uno fue el del periodista Braulio Jatar. Por haber informado sobre las manifestaciones de rechazo que recibió Maduro en Nueva Esparta, en la comunidad de Villa Rosa, el periodista fue apresado, desaparecido por horas y encarcelado en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), la policía política del Estado.

Otro mecanismo sigiloso es la propaganda y venta de publicidad. El Gobierno ha presionado a los empresarios para que dejen de publicitarse en las páginas o pantallas de medios independientes, puntualiza Balbi.

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“They beat my father because they said he had taught me things. He tried in vain to explain that I wasn’t a member… https://t.co/IM2bvc1htF