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Un ascenso en ataques militares suscita ofensiva contra periodistas

Las tropas yemenitas combaten a militantes y golpean y arrestan a periodistas en nombre de la seguridad nacional.
Las tropas yemenitas combaten a militantes y golpean y arrestan a periodistas en nombre de la seguridad nacional.

EPA

Mientras el Gobierno yemenita intensifica su ofensiva militar contra los militantes en la parte sur del país, los arrestos arbitrarios de periodistas por motivos de seguridad se han vuelto lugar común en todo Yemen, informan la Red Árabe para la Información de Derechos Humanos (ANHRI) y otros miembros de IFEX. Al menos 25 periodistas fueron detenidos por el ejército cuando intentaban asistir a una conferencia de paz en el norte del país alrededor del 21 de agosto. Unos días antes, las fuerzas de seguridad detuvieron a un caricaturista que es también un activista de derechos humanos así como a un periodista que escribe sobre Al-Qaeda.

El Gobierno creó un apagón informativo en la región de Saada y Amran en el norte del país debido a los conflictos actuales entre fuerzas gubernamentales, grupos tribales y rebeldes chiíes houthies islamistas, informa el International Press Institute (Instituto Internacional de Prensa, IPI). La prensa extranjera y nacional fue proscrita de la zona por razones de seguridad. Recientemente, al menos 25 periodistas que intentaban cubrir la Conferencia Nacional de Paz en esta región fueron arrestados, a pesar de haber sido invitados por los ancianos de las tribus. Fueron liberados y expulsados de la zona norte y se les excluyó del acto.

En otra parte del país, tropas fuertemente armadas irrumpieron en la casa del prominente periodista Abdulelah Hiden Shaea el 16 de agosto. Lo golpearon y se lo llevaron. Shaea es un reportero para la agencia de noticias oficial Saba y colaborador de Al-Yazira, conocido por sus entrevistas exclusivas con líderes de Al-Qaeda y su análisis de grupos islamistas. Los oficiales confiscaron sus notas y su computadora portátil. El 11 de julio fue secuestrado e interrogado durante varias horas por los servicios de inteligencia. En ese momento, Shaea dijo al Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ): "En Yemen, uno oculta su identidad como periodista. La identificación con el periodismo es un pasivo, no un activo. Lo convierte a uno en un blanco".

El 17 de agosto, Kamal Sharaf, un caricaturista para el periódico de propiedad estatal "Gumhouria", fue arrestado. Como activista de los derechos, inició una campaña contra la corrupción y recientemente fue había sido premiado por su trabajo en el campo de los derechos de la mujer.

Sharaf presenció el secuestro de Shaea en julio e informó sobre él. Tanto Sharaf como Shaea están detenidos e incomunicados. Sus arrestos y detención infringen la Constitución yemenita pues la policía no mostró una orden por escrita y no los dejaron hablar con sus abogados.

"La lucha contra el terrorismo no justifica [...] la desaparición de periodistas", declaró Reporteros sin Fronteras (RSF). "La manera arbitraria y violenta en que Shaea y Sharaf fueron arrestados en medio de la actual intensificación de la violencia nos hace temer lo peor".

Otros periodistas que critican al Gobierno y la corrupción, o que escriben sobre terrorismo, han sido presionados para dejar de escribir, golpeados, arrestados, amenazados con secuestro y muerte. La casa de un periodista fue baleada varias veces.

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